Inés Moreno, traumatóloga: "La picadura de una garrapata puede hacerte alérgico a la carne roja"
Los síntomas pueden ser desde cuadros leves hasta situaciones potencialmente mortales.
Las garrapatas suelen asociarse a enfermedades infecciosas, pero algunas especies pueden provocar un problema mucho menos conocido como es una alergia a la carne roja. Este fenómeno, conocido como síndrome de alfa-gal, ha despertado interés en los últimos años por el aumento de casos detectados en distintas partes del mundo.
La traumatóloga Inés Moreno Sánchez ha abordado este tema tan curioso y poco conocido en su cuenta de TikTok @traumatologageek donde explica cómo una simple picadora puede alterar la relación de una persona con determinados alimentos.
Una alergia que comienza con una picadura
Según explica la especialista, uno de los principales responsables es la llamada garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum), una especie presente sobre todo en el sur y el este de Estados Unidos y cuya expansión preocupa a los expertos.
La clave está en una molécula conocida como alfa-gal. Esta sustancia se encuentra de forma natural en la mayoría de los mamíferos, pero no en los seres humanos. Tras la picadura, algunas personas desarrollan una respuesta inmunitaria anómala y comienzan a producir anticuerpos contra esa molécula. El problema aparece después, cuando consumen alimentos que contienen alfa-gal.
Por qué la carne roja puede convertirse en un problema
Vacuno, cerdo, cordero e incluso algunos productos derivados de mamíferos contienen esta molécula. En las personas afectadas, el sistema inmunitario la identifica como una amenaza y desencadena una reacción alérgica.
Una de las características más llamativas del síndrome de alfa-gal es que los síntomas no suelen aparecer de inmediato. A diferencia de otras alergias alimentarias, la reacción puede producirse entre dos y seis horas después de haber ingerido el alimento, lo que dificulta identificar la causa.
Los síntomas pueden variar desde cuadros leves hasta situaciones potencialmente mortales. Entre ellos se encuentran la urticaria, el picor, la hinchazón de labios o garganta, problemas respiratorios, dolor abdominal, diarrea, náuseas o vómitos.
En los casos más graves puede producirse una anafilaxia, una reacción alérgica severa que requiere atención médica urgente y que puede provocar dificultades para respirar, descenso de la presión arterial, mareos o pérdida de conocimiento.
Un problema detectado en varios continentes
Aunque en Estados Unidos la mayoría de los casos se han relacionado con la garrapata estrella solitaria, los especialistas han identificado síndromes similares asociados a otras especies de garrapatas en distintas regiones del mundo, incluidas partes de Europa, Australia, Asia, África y América Latina.
Además, los expertos creen que algunas personas podrían padecer esta alergia sin saberlo. El retraso entre la ingesta del alimento y la aparición de los síntomas hace que en ocasiones resulte complicado establecer la relación entre ambos hechos.
¿Tiene cura?
Actualmente no existe un tratamiento que elimine por completo la sensibilización al alfa-gal. La principal recomendación médica consiste en evitar la carne roja y otros productos derivados de mamíferos capaces de desencadenar la reacción. No obstante, algunos estudios han observado que los síntomas pueden disminuir con el tiempo en determinados pacientes, especialmente si consiguen evitar nuevas picaduras de garrapata.
Los especialistas recomiendan consultar con un médico o alergólogo ante cualquier reacción sospechosa tras consumir carne roja, especialmente si los síntomas aparecen varias horas después de comer. En caso de dificultad para respirar o signos de anafilaxia, es fundamental buscar atención médica de emergencia de forma inmediata.