Los médicos de cabecera y farmacéuticos de un pueblo de 40.000 habitantes, en pie de guerra contra una cadena de comida rápida: "Estamos seriamente preocupados por su llegada"
Los profesionales sanitarios han enviado una carta al ayuntamiento.
Los médicos de cabecera y farmacéuticos de Raalte, un pueblo neerlandés de casi 40.000 habitantes, se han puesto en pie de guerra contra la inminente apertura en la localidad de un McDonald's.
Los mencionados trabajadores han enviado una carta al Ayuntamiento de Raalte en la que exigen al consistorio que haga lo posible para detener la llegada al pueblo de un establecimiento de comida rápida no contribuye a promover un estilo de vida saludable.
Tal y como recoge el medio de comunicación neerlandés De Stentor, los médicos de cabecera y farmacéuticos de Raalte han expresado en la carta que "como profesionales sanitarios que trabajamos a diario para promover la salud de nuestros habitantes, nos preocupa seriamente la posible llegada de un restaurante de comida rápida conocido por sus productos con alto contenido en grasas, sal y azúcar".
En ese sentido, los profesionales de la salud han recordado que Raalte se ha adherido al Acuerdo de Vida Saludable, un pacto a nivel nacional en Países Bajos en el que Gobierno, los municipios y las partes interesadas en la salud y el bienestar colaboran para mejorar la salud de los ciudadanos.
"Un McDonald's va en contra de un estilo de vida saludable"
Lucas Kapsenberg, médico de cabecera de la zona, ha destacado que la apertura de un McDonald's va en contra del compromiso adquirido por el pueblo en el citado Acuerdo de Vida Saludable.
"El municipio contribuye realmente a un entorno de vida saludable invirtiendo dinero en programas de ejercicio físico y medicamentos", ha subrayado al respecto el médico de cabecera.
"Un McDonald's va en contra de eso. Nos reunimos mensualmente con un grupo de médicos de cabecera y farmacéuticos. Uno de ellos mencionó esto y estuvimos de acuerdo unánimemente en que no encaja en un estilo de vida saludable", ha resaltado Kapsenberg.
Desde el Ayuntamiento de Raalte han respondido a la carta de los profesionales sanitarios señalando que comprenden las preocupaciones, pero tienen escaso poder de decisión en este asunto. Si la cadena de comida rápida presenta una solicitud de licencia y cumple con la normativa vigente, el consistorio no tiene respaldo legal para denegarla.