Científicos advierten de que la Tierra entra en una fase en que el clima no favorece la supervivencia humana
La crisis climática podría estar entrando en una etapa crítica.

Desde hace décadas, el calentamiento global ha dejado de ser una advertencia aislada de la comunidad científica para convertirse en una preocupación a nivel mundial. Numerosos informes han alertado sobre el aumento de los gases de efecto invernadero, el ascenso de las temperaturas y la intensificación de fenómenos extremos. Sin embargo, los expertos sostienen ahora que la crisis climática podría estar entrando en una etapa crítica.
Bajo esta premisa, un grupo internacional de investigadores del clima ha advertido en un reciente informe que el planeta se aproxima a varios “puntos de inflexión” que podrían activar cambios abruptos y autoacelerados en el sistema climático. Según los científicos, estos umbrales no solo agravarían el calentamiento global, sino que desencadenarían efectos en cadena con consecuencias profundas para la estabilidad ambiental, económica y social a escala mundial.
Tal y como recoge el informe, publicado en la revista científica One Earth, la activación de uno de estos puntos de inflexión puede provocar efectos en cadena que aumentan la velocidad y la intensidad del calentamiento global. Entre los ejemplos citados están el deshielo persistente de grandes glaciares, la liberación masiva de gases de suelos helados y, sobre todo, cambios en grandes corrientes oceánicas.
Se piden medidas inmediatas
Uno de los elementos que más inquieta a los investigadores es el debilitamiento de la circulación meridional de vuelco del Atlántico, conocida por sus siglas en inglés como AMOC. Este vasto sistema de corrientes oceánicas, responsable de redistribuir el calor entre los trópicos y el hemisferio norte, podría estar perdiendo estabilidad. De continuar esta tendencia, se podría producir un aumento de fenómenos extremos y al deterioro del clima en la selva amazónica.
El informe subraya que las temperaturas medias globales actuales son las más altas en al menos 125.000 años y las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera se sitúan en niveles no vistos en millones de años. Si las emisiones no se reducen drásticamente, se estima que el clima podría calentarse entre 3 y 4 °C respecto a la era preindustrial, un escenario que, según los autores, comprometería seriamente la continuidad de muchas infraestructuras, economías y sistemas sociales tal y como los conocemos.
“El cambio climático está ocurriendo más rápido de lo que podríamos haber predicho”, advirtió el Dr. Christopher Wolf, del Instituto Potsdam para el Cambio Climático, en declaraciones recogidas por The Guardian. Wolf y otros miembros del equipo insisten en que buena parte de la clase política aún no ha asimilado la magnitud de los riesgos y que las oportunidades para evitarlos se están estrechando con rapidez.
Los autores del estudio piden medidas inmediatas y de gran alcance, ya que insisten en que cuanto más se demore la acción, menos factible será limitar el calentamiento y mayor será la probabilidad de desatar procesos que escapen al control humano. De no actuar ahora, el coste ambiental, social y económico podría superar con creces la capacidad de adaptación de las sociedades modernas.