Nazareth Castellanos, neurocientífica: "La salud mental necesita un vuelco enorme, estamos llegando a un callejón sin salida"
Otro de los problemas, añade, es que muchas veces se plantean objetivos poco realistas, como rutinas exigentes o cambios radicales.

La forma en la que se entiende y se cuida la salud mental podría estar cerca de un punto de cambio. Así lo defiende la neurocientífica Nazareth Castellanos, quien advierte de que el modelo actual está agotado y necesita una transformación profunda.
Durante una reciente entrevista en Youtube, Castellanos insistió en que uno de los grandes problemas es cómo se aborda el bienestar emocional en la vida cotidiana. En lugar de ofrecer herramientas concretas, muchas veces se recurre a mensajes vacíos o poco útiles. "Enséñame la ruta para estar bien, no me digas que esté bien", explicó, subrayando la necesidad de enseñar a las personas cómo gestionar lo que sienten.
La experta pone el foco en el llamado "diálogo interior", esa conversación constante que todos mantenemos con nosotros mismos. Intentar frenarlo con órdenes como "no pienses en eso" suele ser inútil. Según señala, el cerebro no responde bien a ese tipo de instrucciones, lo que genera frustración y, en muchos casos, más malestar.
En su opinión, la clave está en aprender estrategias prácticas y adaptadas a cada persona. No existe una única solución válida para todos. Técnicas como la respiración, pequeñas pausas durante el día o encontrar momentos para actividades agradables pueden ayudar, pero siempre desde un enfoque realista. "Indícame el camino, no la meta, porque no sabe llegar a la meta", resume.
Castellanos compara la situación actual de la salud mental con los inicios de la higiene física. Hubo un tiempo en el que la población no tenía hábitos básicos como lavarse o cuidar los dientes, y fue necesario un proceso educativo largo para cambiar esa realidad. Ahora, según explica, ocurre algo similar con la mente: falta una "alfabetización" que enseñe a las personas a cuidarse psicológicamente.
Otro de los problemas, añade, es que muchas veces se plantean objetivos poco realistas, como rutinas exigentes o cambios radicales. Frente a ello, defiende la importancia de los 'microhábitos', pequeños gestos cotidianos que ayudan a regular el estrés y mejorar el bienestar sin generar más presión.
Además, la neurocientífica advierte de los riesgos de simplificar en exceso los mensajes sobre salud mental. No todas las recomendaciones sirven para todo el mundo, especialmente en situaciones más graves, donde es imprescindible acudir a profesionales.
En este contexto, Castellanos considera que el cambio debe ser también social y educativo. Propone dar más espacio en escuelas y entornos formativos a habilidades como la gestión emocional, la respiración o la comunicación, del mismo modo que se enseñan otras materias.
Para la experta, el momento actual es decisivo. Aunque se muestra optimista, insiste en que es necesario replantear el enfoque cuanto antes. De lo contrario, advierte, se corre el riesgo de seguir avanzando sin soluciones efectivas en un ámbito cada vez más importante para la sociedad.
