Adiós a las playas vírgenes de Mallorca: grupos de 25 turistas guiados con monitores y walkie-talkies ya atascan las rutas antes de la temporada alta
"No puedo hacer más vía, cogeremos otro grupo..."

Mallorca cuenta con una amplia gama de playas vírgenes, como pueden ser Caló des Moro o Es Trenc. Sin embargo, debido a su creciente popularidad y a la presión turística, cada vez hay menos ejemplos que pueden considerarse plenamente vírgenes, tal y como denuncian desde la prensa local.
Y es que, con la llegada de la primavera y del buen clima, la saturación de las playas comienza a notarse, con miles de turistas que hacen fila para recorrer el litoral acompañados de guías que acumulan varios grupos de visitantes y turnos por día.
"Desde sa Colònia de Sant Jordi hasta la playa de es Carbó, grupos de unas veinticinco personas avanzaban la mañana de este sábado en fila, dirigidos por un guía local", explican. "Equipados con sombreros y bastones de trekking, bordearon la costa entre rocas y arenales, en un paisaje que resiste, cada vez con más dificultad, la huella humana", lamenta la publicación.
Junto con las largas colas de turistas, los rastros de microplásticos presentes en la arena y visibles con los rayos de luz también sirven como recordatorio de la presencia humana. "Yes, there are also many plastics", comenta uno de los guías a uno de los grupos, tal y como recoge el diario.
La coordinación de las rutas y la amplia demanda de visitantes también presionan a los guías, que tienen que compartir espacio con otros grupos. "No puedo hacer más vía, cogeremos otro grupo”, advertía por su parte otro de los guías a través de walkietalkies.
Después de visitar estas playas, los turistas son dirigidos a zonas de restauración y hostelería, donde los guías ya les tienen preparadas mesas y reservas para ellos. "El turismo se adelanta cada año, más organizado y constante", subrayan desde el diario.
"Los negocios de las localidades costeras, conscientes de esta tendencia, no dudan en coordinarse para aprovechar el flujo de visitantes y explotar los recursos naturales antes del inicio oficial de la temporada", concluyen.
Los activistas de Mallorca, en contra del turismo masivo
Mientras que los turistas se abarrotan en las playas vírgenes de Mallorca, así como en sus bares y restaurantes, los activistas siguen su lucha contra el turismo masivo en la zona. Uno de los motivos de sus quejas es que, según denuncian, este tipo de sector suele priorizar el bienestar de los visitantes frente a quienes viven en la isla todo el año, lo que les repercute en cuestiones como la vivienda, los servicios públicos y la transformación de barrios enteros.
Ante esta situación, una de las medidas que proponen es elegir comer en aquellos negocios locales frente a los internacionales. "Cada vez que eliges una cadena internacional sobre un negocio local, tiene consecuencias para los residentes", señalan desde el movimiento Menys Turisme, Més Vida (Menos turismo, más vida), uno de los grupos activistas de la isla.
En 2025, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la isla superó los 12,5 millones de turistas, 167.683 más que un año antes, lo que se traduce en un incremento del 1,35%.
