"Esperamos que las instituciones de nuestra industria se nieguen a ser cómplices de la terrible violencia que sigue ejerciéndose contra el pueblo palestino", señala el texto.
Fue la proyección, en la Quinta Avenida del comunismo y la Alemania partida, una lección de Historia moderna vista desde el futuro. Ciencia ficción, sí, porque dibuja Coixet duros frescos de lo que supone será este país en 2017, España. Y retazos del apocalipsis. La crisis no resuelta, un paro devastador, hambre en contenedor de basuras, desesperación.