China fabrica el 94% del ingrediente clave de la amoxicilina y a Europa solo le queda una fábrica de penicilina: "Estamos luchando, pero necesitamos apoyo"
Sandoz ha presentado un proyecto de denuncia antidumping ante la Comisión Europea por las importaciones chinas de 6-APA.

Sandoz, la conocida farmacéutica de origen suizo, ha levantado la voz contra la, a su juicio, competencia desleal procedente de Asia que está teniendo lugar en la comercialización de los antibióticos.
La compañía ha presentado un proyecto de denuncia antidumping ante la Comisión Europea en relación con las importaciones chinas de 6-APA. Se trata de un ingrediente clave en la producción de amoxicilina, el tratamiento derivado de la penicilina que se ha posicionado como el antibiótico más consumido del planeta.
Lo que puede sonar como una simple reclamación es en realidad toda una declaración de intenciones muy poco habitual en la industria farmacéutica. Tal y como recoge el medio de comunicación francés Le Monde, el laboratorio suizo ha destacado que "esta acción histórica es el primer caso de este tipo presentado en el sector farmacéutico en varias décadas".
Desde Sandoz aseguran que existen "claros indicios de prácticas que distorsionan el mercado", incluyendo "precios sistemáticos por debajo del coste", algo que es posible gracias a las subvenciones que el Gobierno de China le entrega a su tejido industrial.
La farmacéutica ha expresado que "estamos luchando y seguiremos luchando, pero necesitamos apoyo". Y el apoyo que esperan es la apertura de una investigación al respecto desde Bruselas.
La fábrica austriaca de Kundl, la única que produce penicilina en Europa
Sandoz ha realizado el anuncio de esta denuncia antidumping coincidiendo con la celebración del 80 aniversario de su fábrica de Kundl (Austria), la única que queda en Europa que se dedique a la producción de penicilina.
La empresa asegura que en el caso concreto de ese ingrediente clave de la amoxicilina, el 6-APA, el precio promedio cobrado por los fabricantes chinos, que representan aproximadamente el 94% de la producción mundial de esa molécula, se desplomó un 57% en 2025.
El director ejecutivo de Sandoz, Richard Saynor, ha advertido de que esa presión sobre los precios supone "una desventaja sistemática para la producción europea con la que se corre el riesgo de provocar la pérdida de capacidad manufacturera esencial".
