"Una víctima de violación —la del caso 'La Manada'— está pasando un auténtico viacrucis por decisiones judiciales difíciles de entender y por una repugnante campaña de acoso para deslegitimarla".
"Es posible que a quienes hoy denigran esta jornada de protesta con el argumento de que se quiere enfrentar a mujeres contra hombres, ya se les haya caído entonces la venda de los ojos, o la cara de vergüenza"