La entrada en vigor del pacto, supuestamente prevista para el domingo a mediodía, llegará con más de 46.700 palestinos muertos y más de 110.000 heridos en 15 meses de ataques de las IDF.
Tel Aviv ha llamado a dos brigadas de reservistas al norte y confirma que prepara el terreno para poner sus botas en el país vecino. Pero los riesgos son importantes, como los llamamientos internacionales para que haga lo contrario, firmar una tregua.
"Israel no sólo debe asumir la responsabilidad de sus errores, sino también tomar medidas concretas para garantizar que las FDI no vuelvan a disparar contra el personal de la ONU", le recrimina EEUU.
Los haredim han estado exentos hasta ahora de prestar el servicio militar obligatorio para el resto de la población, pero su protección se acaba por orden judicial, en un momento en que la guerra de Gaza hace necesarios más efectivos.
Hay denuncias de asesinatos extrajudiciales contra mujeres y niñas en lugares donde habían buscado refugio o durante su huida, incluso bajo bandera blanca.
El 3 de diciembre pasado, Shaul Greenglick, de 26 años, participó en el 'talent show' nacional 'Israel's Rising Star' y pasó la primera fase del concurso.
La ONG Handicap International constata el daño a infraestructura civil crítica, sistemas de suministro energético y de agua, más servicios educativos y de salud.
Una doble investigación periodística de 'The Guardian' y '+972' desvela que los objetivos en la franja son generados por un programa de IA que dirige una "fábrica de asesinatos en masa" en la que "el énfasis está en la cantidad y no en la calidad".
El 'otro' territorio palestino, el que alberga su capital administrativa, el que soporta a los colonos y la presencia constante del Ejército de Israel, vive el dolor de sus iguales en la franja y sufre, a la par, redadas, ataques y detenciones a niveles de récord.
Esta son las estampas que deja la franja en estas horas sin ataques de Israel, en las que busca rehacerse con el miedo a que acabe pronto y vuelva la ofensiva.