El domingo, a mediodía, se estabilizó un foco en la zona de Marismillas, pero un nuevo incendio forestal prendió hacia las seis de la tarde. Se trata de una zona clave para el regreso de peregrinos desde la aldea de El Rocío.
Se estrenaba este año, pesa un 30% menos con respecto a la anterior estructura y se ha hecho con fibra de carbono y aluminio aeronáutico, pero no ha aguantado.
Visual y conceptualmente, es un caso de maltrato animal mucho más sutil que los pocos que saltan a los medios de comunicación mainstream, como el comúnmente aceptado espectáculo de las corridas de toros o sus variantes locales como el del Toro de La Vega, ese controvertido y polémico evento. Léase con ironía.