Aprender a escribir
Yo propondría una huelga en la escuela. No de maestros, por favor; una huelga de fraseos desganados y palabreos vacíos. Y sostenerla el tiempo que sea necesario. Bajo presión, obligar a las escuelas -a todas- a reescribir todos sus documentos; a todos los directores, maestros y funcionarios, a destruir sus discursos y a todos los profesores a deshacerse de los Power-Point.