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100 días del primer acto de Gabriel Rufián y todo sigue igual: falta un año (en teoría) para las elecciones generales

100 días del primer acto de Gabriel Rufián y todo sigue igual: falta un año (en teoría) para las elecciones generales

Había que mover el tablero, provocar que algo se agitara el espacio de la izquierda alternativa y despertar una ilusión ante un momento desmovilizador progresista. "Quiero ganar", dijo el portavoz de ERC. Sin embargo, nada ha cambiado...

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián.
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián.Europa Press via Getty Images

"Qué sentido tiene que 14 izquierdas representando lo mismo se presenten en el mismo sitio; ya sé que es antiaparato, pero creo que o ponemos ciencia, método y orden o nos fusilarán políticamente por separado", exclamaba el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, desde el teatro madrileño Galileo Galilei arropado entre aplausos y vítores. "Necesitamos que se pongan de acuerdo", aseguraba el público en aquel febrero a El HuffPost a las puertas del lugar instantes antes de que se expusiera ante la ciudadanía un anhelo, un deseo de que la izquierda diera la pelea y no se diese todo por perdido. Una última esperanza.  

Más de 100 días han pasado desde aquello, de que Gabriel Rufián iniciase su particular ronda de contactos en Madrid, con Emilio Delgado ―50 días después hizo lo propio desde Barcelona con Irene Montero―. Pese a todo, las ilusiones despertadas en ambos eventos parecen haberse diluido con el paso implacable de las semanas y las complicaciones que han sucedido desde entonces. A falta de conocer los planes que baraja el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, algo imposible incluso para el más fino de los analistas, la teoría dice que falta un año para las próximas elecciones y, pese a la iniciativa que impulsó Rufián, nada ha cambiado en la izquierda

El tiempo ha confirmado el diagnóstico que realizó Rufián desde el teatro. La Chunta Aragonesista obtuvo el mejor resultado a la izquierda del PSOE sacando 6 escaños ―el doble que en 2023― en las elecciones autonómicas de marzo y Adelante Andalucía hizo lo propio ―cuadriplicando sus anteriores resultados― en Andalucía el pasado mes de mayo. "La izquierda no es el problema, el problema es la izquierda estatal", señalaba Rufián concretando en que no se podía dejar caer al espacio nacional. Sumar y Podemos han perdido representación en cada una de las fechas electorales o incluso han desaparecido. Pese a todo, de cara a unas hipotéticas elecciones generales, nada parece haberse movido en la izquierda.   

Rufián y ERC, un matrimonio que se complica 

Oriol Junqueras y Gabriel Rufián
  Oriol Junqueras y Gabriel Rufián.JUAN NAHARRO GIMENEZ

Desde la puesta en escena de la intención de Gabriel Rufián, la nomenclatura del partido de Esquerra Republicana siempre se ha mantenido al margen de cualquier intención de llegar a acuerdos con fuerzas ajenas a Cataluña. "Rufián y yo somos muy amigos y nos hemos acompañado en muchas aventuras, pero ERC no se presenta en otros lugares. No estamos aquí para competir, sino para trabajar para la sociedad", esgrimía el líder del partido independentista, Oriol Junqueras, que señalaba que cada espacio debe escoger su estrategia. 

A lo largo de esta semana, el partido ha empezado la elaboración de una lista para los próximos comicios. "Estoy segura que haremos una lista donde todo el mundo se sienta cómodo y, evidentemente, con Gabriel Rufián al frente, si él quiere. Es uno de nuestros mejores activos", apuntó este lunes la secretaria general del partido, Elisenda Alamany. 

El pasado 22 de mayo, Rufián aseguró que estaría dispuesto a ser la cabeza de lista de la suma de una izquierda alternativa. "Yo no voy a volver a presentarme por ERC si no hay unas condiciones. Creo que sería poco ético por mi parte decirlas. No estoy hablando a nivel personal, que un poco también, sino a nivel de un grupo parlamentario, de ser consciente a lo que nos enfrentamos", dijo el portavoz en el Congreso e impulsor de la propuesta de unir a una izquierda que pueda dar el partido a la extrema derecha que, si se cumplen los pronósticos, tendría la posibilidad de entrar en el Consejo de Ministros. 

Sea como fuere, parece que el matrimonio entre Rufián y ERC se complica con el paso de las semanas y, en palabras del protagonista, la participación de su espacio político sería clave dentro de la fórmula de hacer que las izquierdas soberanistas impulsaran a una izquierda estatal desgastada. 

ZP, el paso del tiempo y una moción en el aire

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
  El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.Europa Press via Getty Images

La situación que se vive dentro del Gobierno tampoco ayuda a una izquierda que se sabe a la defensiva. Desde que el pasado 19 de mayo el juez José Luis Calama imputara al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la izquierda padece una hemorragia difícil de cerrar. Ya lo reconocía el propio Rufián: "Lo reconozco. Yo hoy estoy jodido. Si es verdad, es una mierda". No sólo fue un estacazo letal, sino que tampoco fue el único. A los escasos días, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil entró en la sede socialista de Ferraz para un requerimiento por el caso Leire Díez y una causa que investiga las presuntas actividades que se llevaron a cabo para entorpecer el trabajo de jueces, fiscales y policías. 

Desde entonces, la correlación de fuerzas se le ha complicado a los partidos de Gobierno. El Partido Nacionalista Vasco y Junts ya han manifestado su deseo de adelantar la convocatoria electoral y, aunque desde Moncloa afirman que Sánchez resistirá, lo cierto es que una hipotética moción de censura instrumental es el escenario que se trabaja desde el Partido Popular en los últimos días. Una estrategia difícil de llevar a cabo debido a que ni vascos ni catalanes aceptarán cualquier presencia de Vox en la ecuación. Sin embargo, la formación de Carles Puigdemont ha invitado a Alberto Núñez Feijóo a Waterloo en caso de que tenga una propuesta seria en esa dirección. Por el momento, el líder popular tan sólo ha esgrimido que "devolveré la decencia a mi país con ayuda o sin ella". 

Si se juntaran los astros y esta saliera adelante, la izquierda se vería con los pies cruzados sin estrategia clara de cara a unos comicios generales, sin muchos candidatos aún escogidos y sin una alianza previsible para afrontar unas elecciones donde el milagro requerido sería mayor al de 2023.

Sumar, Podemos y la periferia

La eurodiputada de Podemos, Irene Montero.
  La eurodiputada de Podemos, Irene Montero.Europa Press via Getty Images

De nuevo, los viejos debates atesoran la vía de posibilidad de los futuros avances. Al igual que ERC no parece estar por la labor de acompañar a Rufián en su aventura mesiánica, el resto de partidos de la periferia del país tampoco parecen estar dispuestos a alejarse de una realidad empírica: a todas las izquierdas soberanistas les ha ido mejor sin mezclarse con las formaciones de ámbito estatal. EH Bildu, BNG e incluso Compromís no han terminado de posicionarse en la idea de una izquierda 'confederal' que pueda llegar a frenar el avance de la extrema derecha. "No hay que confundir la unidad de acción política con la electoral", decía en febrero el portavoz de EH Bildu Oskar Matute apuntado que su proyecto es para Euskadi y no para una alianza de izquierdas. 

"El BNG es una fuerza gallega. Somos una fuerza nacionalista gallega que defiende los intereses de Galicia y vamos a seguir concurriendo con nuestras siglas", aseguró la portavoz del partido gallego Ana Pontón. "Compromís hará una lista con Compromís", señaló el síndic en las Corts, Joan Baldoví. En otras palabras, el apoyo de fuerzas fundamentales en sus respectivos territorios parece pender de un hilo o, directamente, carecer de él.

Sumar, la coalición de partidos que emergió por el liderazgo de Yolanda Díaz, sí que ha animado los movimientos de Rufián. Después de que el portavoz de ERC asegurara que estaría dispuesto a encabezar esa lista, desde Bluesky emergió este mensaje de la formación rosa: "En el desafío que tenemos delante no sobra nadie. Tenemos la obligación de construir frentes amplios. Todos los pasos adelante son bienvenidos". Pese a ello, se espera que la candidatura de los partidos que integran la formación —IU, Más Madrid, los comunes y Movimiento Sumar— se presente antes de que empiece el verano.

La que más ha mostrado su afinidad con Rufián es la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, que protagonizó el segundo encuentro desde Barcelona. "Hacer equipo con Rufián me parece muy buena idea", aseguraba antes del acto Montero en Televisión Española y después del mismo asegurando que el "tándem" entre los dos abriría una ventana de oportunidad para frenar a la extrema derecha. "Somos personas de izquierdas, conscientes de que es necesario que haya una izquierda fuerte", reforzaba. La líder de la formación morada, Ione Belarra, apuntó en la misma dirección: "Son las dos personas que pueden hacer lo que hay que hacer para pararle los pies a la ofensiva reaccionaria". Aunque desde Sumar se dio la "bienvenida", lo cierto es que desde antes y hasta ahora no ha habido movimientos entre ambas formaciones ni con Rufián, todo sigue estancado desde aquel 9 de abril. Más allá de la candidatura conjunta y agridulce de Sumar, Podemos e IU en las elecciones de Andalucía.  

A falta de un movimiento en falso... 

Una mujer frente a las papeletas un día electoral.
  Una mujer frente a las papeletas un día electoral.NurPhoto via Getty Images

Si todo sigue el curso de las palabras del presidente del Gobierno, queda un año para las elecciones generales. Si se cumple la promesa de Feijóo de "hacer todo lo posible" para echar a Sánchez del Ejecutivo, las elecciones pueden ser en cualquier momento. Sea cual sea el escenario, lo cierto es que la cuenta atrás ha comenzado para la izquierda alternativa. Desde aquel 18 de febrero, el tablero sigue inmóvil, muchas formaciones carecen de candidato y una estrategia comunitaria que englobe a las izquierdas estatales con las soberanistas parece de todo menos posible. "Podemos perder en muy poco tiempo muchos de los avances que hemos conseguido tras tantos años de esfuerzo", advertía Rufián desde el teatro madrileño Galileo Galilei. 

Sin embargo, la condición para poder hacer algo de lo que soñaba el portavoz de ERC también lo adelantó hace más de 100 días: "Se necesitaría un sacrificio y una generosidad inédita en la historia democrática de este país". Por el momento, parece que esos requisitos no están en la hoja de ruta de la mayoría de formaciones y el futuro de las izquierdas en los comicios puede ser incierto.

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Redactor de Política en El HuffPost. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado en elDiario.es, El Confidencial y Redacción Médica. Además de la actualidad política e informativa, ha cubierto efemérides como la DANA o la erupción del volcán de La Palma, realizado entrevistas a raperos o elaborado reportajes sociales, especialmente sobre migración y vivienda.

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