El informe de Oxfam previo al Foro de Davos desvela un mundo de desigualdad, una "enorme brecha consecuencia de un sistema económico fallido y sexista"
España se sitúa en el vigésimo quinto puesto en inclusión, en el vigésimo cuarto en crecimiento y desarrollo, y en el vigésimo segundo en equidad intergeneracional.
El Foro Económico Mundial de Davos habla de la necesidad de una "administración compartida de aquellos sistemas que son centrales para nuestra prosperidad", e Internet es claramente uno de esos sistemas. Se ha convertido en una parte integral de los sistemas industriales más importantes y de la infraestructura, los sistemas de transporte, la asistencia sanitaria, los sistemas financieros, las operaciones comerciales, el entretenimiento y la vida ordinaria.
Gracias, entre otras cosas, al alto rendimiento que esa ilegal legislación española de desahucios hipotecarios ha comportado para los bancos a costa de dejar en la calle a familias enteras, el presidente de BBVA, Francisco González, cobró un efectivo total de 2,8 millones de euros en el primer semestre de 2015, lo que significa un sueldo de 15.470 euros al día.
Es inaceptable que alguien se atreva a llamar "comercio justo", "sostenible" o incluso "ético", a un sistema de certificación que comparte una prima de menos de un tercio de un centavo por cada taza con las comunidades productoras de café que viven en la pobreza. En tantas comunidades denominadas de "comercio justo" del café, té y cacao, sólo una de cada veinte niñas se gradúa de la escuela secundaria.