Una semana después, la española Alicia Armesto sigue detenida en Libia con otros nueve activistas de la flotilla: "La situación de división interna en el país hace que las gestiones sean más complejas"
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores aseguran que la embajada en Libia hace todo lo posible para prestar ayuda consultar y lograr la liberación de la periodista.

Una semana después de su detención y captura en Libia, todavía no hay noticias de los diez activistas del convoy terrestre de la Global Sumud Flotilla, entre los que se encuentra la periodista española Alicia Armesto. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores han asegurado a El HuffPost que la Embajada española en Trípoli, capital libia, "está haciendo todas las gestiones a su alcance con las autoridades libias para prestar asistencia consular y protección a la española retenida en Bengazi y realizará todos los esfuerzos para facilitar su liberación", si bien han reconocido que "la situación de división interna en el país hace que estas gestiones sean más complejas".
Lo último que se supo de Armesto y de sus compañeros es que el domingo 24 de mayo se habían acercado a un puesto de control en la ciudad libia de Sirte para negociar un paso seguro del convoy, que pretendía llegar por vía terrestre a Gaza para entregar ayuda humanitaria. A las 15.22 horas de aquel día, la organización de la Global Sumud Flotilla perdió todo contacto con los activistas. Según el Sindicato de Periodistas de Madrid (SPM), de la que Alicia Armesto es secretaria técnica, estarían detenidos por el Ejército Nacional Libio, comandado por el mariscal Jalifa Haftar.
Este domingo, desde el SPM instaron "al Gobierno de España a agotar todas las vías diplomáticas disponibles para garantizar la seguridad, integridad física y liberación inmediata de Alicia Armesto y de sus otras nueve compañeras". "Pedimos al Ministerio de Asuntos Exteriores que extreme su diligencia y ofrezca información transparente tanto a la familia como a las organizaciones que la representan". A este respecto, fuentes del Departamento que dirige José Manuel Albares han señalado a este periódico que el cónsul español en Libia "está en contacto permanente con la familia", al tiempo que han dicho que se trabaja sin descanso para lograr la liberación.
Desde la organización humanitaria Centro de Gaza para los Derechos Humanos han expresado su preocupación por las informaciones que han recibido respecto a las "difíciles y peligrosas condiciones de encarcelamiento" que enfrentan los activistas.
Junto a Alicia Armesto, permanecen detenidas en Libia las activistas Laura Kwoczala (Polonia); Jenelle Jones (Estados Unidos); Lucas Ezequiel Aguilera y María Paula Giménez (Argentina); Matías Álvarez Rodríguez (Uruguay); Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal); Ashraf Joya (Túnez); y Domenico Centrone y Leonarda Alberizia (Italia).
Un día después de su detención, los 250 activistas del convoy terrestre que esperaban en Sirte fueron evacuados de manera "forzada por las fuerzas militares de Libia Occidental". Desde la GSF denunciaron el "uso de la fuerza". "Nuestros participantes fueron subidos a autobuses y escoltados militarmente hacia la ciudad de Misrata. [...] Durante la intervención, las fuerzas militares han disparado al aire como advertencia, se ha utilizado gas lacrimógeno y se ha aplicado violencia física", aseguraron.
