Ambos bandos se acusan mutuamente de violaciones de la tregua que Washington presume de haber forjado con la misma receta que en otros casos, el dinero: "Vamos a extraer parte de las tierras raras y algunos de los activos... y todos ganaremos mucho dinero".
El este de la RDC está sumido desde 1998 en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de las Naciones Unidas (Monusco), pero en la zona donde ha sido el ataque había relativa calma.
Los combates se han intensificado esta semana en el país, particularmente en la región de Kivu Norte, donde el grupo rebelde M23 ha tomado la ciudad de Goma.
Se desata la locura en las calles del Congo después de que numerosos manifestantes atacaran varias embajadas como la de Francia o Estados Unidos por apoyar a los rebeldes del M23 que han tomado la ciudad congoleña de Goma.
La República Democrática salta a los titulares como foco del actual brote de viruela del mono, pero las desgracias no vienen solas: el país acumula ya tres décadas de conflicto, uno de los más graves y olvidados del planeta. Y sin visos de solución.
Más de 80.000 personas han llegado huyendo del conflicto en la provincia vecina de Kivu Norte en el convulso este de la República Democrática del Congo.
Mientras este lunes se vive una jornada de luto nacional, se siguen buscando supervivientes y cuerpos. La cifra de víctimas aumentará, dice el Gobierno.