Alerta desde Bruselas: la polarización en España ya es un riesgo para la democracia
Política
Política

Alerta desde Bruselas: la polarización en España ya es un riesgo para la democracia

Una misión de la Eurocámara advierte de que el clima político en nuestro país está erosionando la confianza en las instituciones y señala un retroceso en la percepción de la corrupción.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en sendas imágenes de archivo en el Congreso.Getty Images

España tiene un problema... va más allá del ruido en el Congreso. Una delegación del Parlamento Europeo ha puesto negro sobre blanco lo que muchos ciudadanos sienten a diario: la polarización extrema está dejando de ser una anécdota política para convertirse en una amenaza real para la salud institucional del país.

Tras analizar la situación del Estado de Derecho en nuestro país, la misión comunitaria ha lanzado un mensaje que debería escocer en las sedes de todos los partidos: la desconfianza pública está en niveles críticos.

A la misión acudieron el popular español Javier Zarzalejos, la liberal neerlandesa Raquel García Hermida-van der Walle, el socialista italiano Alessandro Zan (S&D), la ultraconservadora belga Assita Kanko y el portavoz europeo de Vox, Jorge Buxadé.

Las claves del "tirón de orejas" europeo van de esa desconfianza al cansancio, de la incomprensión a la falta de respuestas, también pasando por la corrupción. Por ejemplo, el informe subraya que la crispación no se queda en los mítines, sino que está "poniendo en riesgo la confianza pública en las instituciones". El ciudadano ya no ve árbitros imparciales, sino un campo de batalla. La misión detectó "que persisten preguntas sobre los recursos y la autonomía de los órganos fiscales y judiciales", así como "sobre el clima político más amplio en el que se llevan a cabo las investigaciones por corrupción".

Además, los indicadores de percepción de la corrupción en España han retrocedido a niveles de 2012. Según Transparencia Internacional, los avances de la última década se están evaporando, lo que refleja una "creciente preocupación por la integridad" de nuestros representantes.

Bruselas también ha mirado de reojo a La Moncloa, detectando el uso excesivo de los decretos ley, lo que consideran un "retroceso democrático" que limita el control parlamentario. Lamentan "el uso y la frecuencia" de esta fórmula, algo que "corre riesgo de limitar la deliberación y debilitar los mecanismos consultivos, incluido el papel de los órganos judiciales".

La delegación también expresó preocupaciones sobre las "tensiones institucionales" entre el Congreso de los Diputados y el Senado en relación con los procedimientos legislativos.

El eterno bloqueo judicial y las dudas sobre la autonomía de jueces y fiscales vuelven a aparecer como la gran asignatura pendiente que España no logra aprobar.

En cuanto a la libertad de prensa, no se presentaron acusaciones de restricciones sistémicas al respecto, aunque los interlocutores con los que departieron los eurodiputados "reconocieron el contexto más amplio de alta polarización política y su posible impacto en el discurso público".

A este respecto, incluyeron "preocupaciones sobre la gobernanza independiente de la emisora pública RTVE, el aumento de amenazas y acoso contra periodistas, y los obstáculos para acceder a información oficial", así como "repetidas violaciones de los estándares editoriales en ciertos programas".

"La delegación considera que la arquitectura del Estado de derecho en España sigue funcionando dentro de los parámetros constitucionales establecidos, con instituciones funcionales y esfuerzos de reforma en curso"

"En conclusión, la delegación considera que la arquitectura del Estado de derecho en España sigue funcionando dentro de los parámetros constitucionales establecidos, con instituciones funcionales y esfuerzos de reforma en curso", finaliza el documento, que destacó sin embargo "un persistente desacuerdo institucional" en temas como la gobernanza judicial, la práctica legislativa, la independencia de los medios y el clima institucional más amplio.

La misión no ha ocultado su malestar por la falta de interlocución con el Ejecutivo. Según el documento, la delegación lamentó no haber podido reunirse con el presidente, el socialista Pedro Sánchez, ni con el ministro de Justicia, lo que, a su juicio, ha limitado el "diálogo directo" sobre cuestiones clave del Estado de derecho.

"Instrumentalización"

El eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar denunció la "instrumentalización política por parte del Partido Popular" del informe elaborado, con un texto que "ha sido confeccionado sin consenso, sin apoyo político suficiente y con afirmaciones subjetivas carentes de rigor, e incluso de fundamento".

En el mismo sentido se expresó Jorge Buxadé, que sostuvo que "no comparte las conclusiones de ese documento" ya que "España está en una situación grave para el Estado de Derecho" y señaló a los socialistas europeos como un grupo "que solo se preocupa de esto cuando no gobierna".

Por su parte, el popular Javier Zarzalejos instó a los grupos que se mostraron en desacuerdo con el resultado del informe que a que busquen "la forma para que ese disenso quede reflejado" en el mismo.

Por qué esto importa

Lo que desvelan la visita y el informe no es sólo una cuestión de imagen exterior. El informe advierte de que este clima afecta directamente al pluralismo y a la labor de los periodistas, que enfrentan mayores dificultades y presiones para acceder a la información. En definitiva, una democracia menos transparente es una democracia más débil.

EL HUFFPOST PARA EL INSTITUTO PULEVA DE LA NUTRICIÓN

España sigue siendo considerada un Estado "estructuralmente sólido", pero el aviso de la Eurocámara es claro: los cimientos están empezando a agrietarse por culpa de la trinchera política. 

Más de Política

Comentar:
comentar / ver comentarios