Juan Carlos Barrabés rompe su silencio: "Los abogados de la acusación son como los de Torrente, frikis diciendo chorradas”
El empresario, imputado en el 'caso Begoña', dice no sentirse una víctima pero sí "un elemento necesario para los objetivos del proceso". Además, asegura que le están intentando matar.
El empresario Juan Carlos Barrabés es uno de los personajes principales del denominado 'caso Begoña Gómez' cuya instrucción ha dirigido el polémico juez Juan Carlos Peinado. El oscense, considerado uno de los grandes pioneros del comercio electrónico en España tras convertir en los años 90 la tienda de montaña familiar en una de las plataformas de venta online más importantes de dicha materia, está acusado de dos delitos: tráfico de influencias y corrupción en los negocios en el sector privado entre particulares. Hace unos días, el mismo juez amplió la investigación por presuntos delitos de prevaricación y de fraude de los intereses de la Unión Europea por supuestas irregularidades en una serie de contratos sufragados con fondos europeos.
Según detallan los autos, la investigación aprecia indicios de un presunto “intercambio de favores” entre el empresario y Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno. Mientras que Barrabés prestó asesoramiento estratégico y colaboración en el diseño de los contenidos de la Cátedra Extraordinaria de la Universidad Complutense de Madrid, sus empresas resultaron beneficiadas con millonarias adjudicaciones públicas.
Cuando fue imputado, él se encontraba gravemente enfermo debido al síndrome de Poems que padece, un trastorno sanguíneo que provocó que le tuvieran que autotransplantar células madre. Mientras estaba ingresado en el hospital, Peinado ordenó que las fuerzas de seguridad le incautaran el teléfono móvil. Una decisión que posteriormente fue anulada por la Audiencia Provincial de Madrid.
Este jueves, Barrabés ha roto su silencio en una entrevista con El País. En ella, el empresario aragonés dice que no tiene ningún tipo de relación con Pedro Sánchez y que a su mujer, Begoña, no la puede considerar su amiga. "Hemos tenido una relación profesional. Y cuando yo he ido a La Moncloa es porque pensaba que era su oficina. Yo ayudé a hacer un máster de sostenibilidad social, y di dos o tres clases", señala.
Además, asegura que no tuvo ningún tipo de vinculación con la cátedra de Begoña y desdeña el valor de las cartas de recomendación que la mujer de Sánchez escribió a su favor. "No he tenido un aumento de ingresos por los concursos públicos, tenía un 10-12% en un mundo que crecía al 800%. Llevo toda la vida ganando concursos públicos. ¿Dónde está la pasta? A mí me han buscado en mi casa a ver si había pasta. Pero no tengo dinero negro. Nunca he tenido. Han venido a buscarme cuentas, y no las tengo", exclama.
Fruto de la investigación abierta, Barrabés también asegura que ha tenido que malvender su empresa y quedarse con la deuda. Sin embargo, no quiere adoptar un papel de víctima. "Soy un elemento necesario para los objetivos de este proceso. Pero no me siento una víctima. Por ahora son negocios. Pero he visto llorar a mi mujer hace poco. A mí, la pasta me da igual, pero estas cosas no me dan igual. Se deshumaniza a la gente", asegura.
Pese a todo, Barrabés dice confiar en la Justicia y prefiere ser juzgado por un tribunal que por un jurado popular. "Vete a la calle y dile a nueve ciudadanos que hay un empresario en España, del que durante dos años y medio han estado diciendo que es un ladrón enorme y un confabulador. Y diles que no lo condenen. No se me ocurre una indefensión mayor", señala. Además, ridiculiza a los abogados de las acusaciones, entre las que se encuentran asociaciones ultraderechistas. "El otro día, en el juzgado, estaba viendo a los abogados de la acusación y pensé: 'Si son como los abogados de Torrente, frikis diciendo chorradas'", dice.
Para concluir, Barrabés asegura que ha estado a punto de morirse durante este proceso por su enfemredad y que a nadie le ha importado. "Es muy duro despertarte a las cuatro de la mañana y ver que, realmente, eres el producto de una cadena para hacer daño. Te están instrumentalizando para hacer daño. Pues dices, ¿Esto qué es? Y si te mueres, eres una pieza de la cadena, ya cogerán otra. Esto no puede ser. Yo no quiero que declaren este juicio nulo, quiero ganarlo", remata.