Primeras palabras de Ábalos tras ser condenado a 24 años de cárcel: "La sentencia estaba predeterminada"
El exministro admite que no esperaba una pena tan alta y cree que han premiado a Aldama "por delator, no por arrepentido".

El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, que fue condenado el pasado lunes a 24 años de prisión por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias, ha enviado un audio a su círculo más íntimo para valorar una sentencia que considera "abultada" y "predeterminada". "Nos hubiéramos ahorrado mes y pico de una tortura física y psicológica, porque es humillante llegar esposado diariamente y con unas dificultades tremendas para nuestra defensa dadas las condiciones penitenciarias. Nos lo hubiéramos ahorrado", señala
En dicha grabación desde la cárcel de Soto del Real (Madrid), de doce minutos de duración y a la que ha tenido acceso la Cadena SER, el también exsecretario de organización del PSOE denuncia la vulneración de sus derechos porque se ha partido en su causa de una "hipótesis de culpabilidad" que ha acabado en una "desproporcionada" pena. Algo que, según él, también "mata a la democracia".
En este sentido, recuerda también que Víctor de Aldama, condenado a cuatro años y medio de prisión, no pisará la cárcel dada su "colaboración" con la Justicia. "Es un premio al delator, que no al arrepentido. Aldama empezó a colaborar estando en la cárcel por una trama de hidrocarburos que le situaban como jefe de la organización criminal. Además, no ha delatado a nadie que no tuviera carácter político", ha dicho. Y lamenta que el tribunal no tuviera en cuenta los testimonios de la UCO, que situaban a Aldama en la cúspide de la organización porque "quien paga manda".
Por último, asegura a los suyos que presentará un recurso de amparo al Tribunal Constitucional por vulneración de sus derechos fundamentales. "Es cierto que siempre tuve la intuición de que iba a haber una condena, pero no esperaba, lógicamente, esas penas tan abultadas, que creo que han llamado la atención incluso a quien tuviera inquina y deseara la mayor de las penas”, concluye.
