A una mujer de 19 años se le para el corazón y la salvan tras dos horas de masajes: "¡Es un milagro!
El equipo médico del hospital de Palermo logró conectar a la paciente a un aparato que proporciona una oxigenación artificial y que tienen sólo desde hace un año.

Giada, una mujer italiana de 19 años, sufrió una miocarditis fulminante tras contraer gripe en Laponia (Finlandia), pero fue salvada in extremis en el hospital de Palermo (Italia), después de que las enfermeras y médicos estuvieran dándole masajes cardíacos durante casi dos horas e iniciaran una Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO).
Un mes antes, el 26 de noviembre, la joven había llegado a urgencias de un hospital de Palermo en coma, con sus constantes vitales desplomadas. Su vida corría peligro. La causa fue una miocarditis fulminante, como consecuencia de un virus gripal contraído durante un reciente viaje de la mujer a Laponia, según ha publicado el Corriere della Sera.
En concreto, durante una hora y 47 minutos, los equipos médicos realizaron un masaje cardíaco continuo a la paciente, incluso cuando el corazón parecía estar a punto de fallar, una excepcional actuación realizada por un equipo de médicos y enfermeras. Cuando la situación parecía ya desesperada, los profesionales lograron conectarla a una oxigenación externa conocida como ECMO. Ésta técnica consiste en enchufar al paciente a una máquina salvavidas que actúa como corazón y pulmón artificiales, circulando y oxigenando la sangre fuera del cuerpo para permitir que los órganos gravemente enfermos descansen y se recuperen, usándose en casos de insuficiencia cardíaca o respiratoria severa.
Esta técnica es compleja y suele ser realizada por equipos multidisciplinarios en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Se trata deun soporte vital de último recurso para pacientes en estado crítico, pero con condiciones reversibles, como neumonías graves o problemas cardíacos. Y lo extraordinario de este caso que es, además, este hospital de Palermo sólo cuenta con esta tecnología desde hace un año.
El jefe de la unidad de anestesiología y cuidados intensivos, Vincenzo Mazzarese, explicó: "Éramos 12 personas a su alrededor, mientras otras 10 estaban listas para tomar el relevo, monitoreando cada parámetro. Su corazón estaba a punto de fallar. Teníamos que creer y seguir adelante". "¡Es un milagro!", aseguró este especialista.
Ahora, un mes después, Giada ya ha regresado a su casa, donde se está recuperando. Sus padres dicen que son una de sus mejores Navidades y están felices con la recuperación de su hija. "Está mucho mejor", ha manifestado su padre.
