La primera ministra italiana ha variado el rumbo desde el inicio de la guerra en su posición con Trump y Netanyahu, hasta el punto de recibir el honor de los insultos desde la Casa Blanca. Es de extrema derecha, sí, pero quizá más importante es que sea italiana.
La primera ministra italiana ha pasado, a ojos de Trump, de ser una "gran líder", "valiente" y "amiga", a una decepción. "Me equivoqué", dice ante su plante a Israel y su defensa del papa en la polémica con el norteamericano. Esta ha sido su vida.
El presidente de EE.UU. arremetió contra la Santa Sede por su "terrible política exterior". El papa lo tiene claro: "la Iglesia tiene la obligación moral de ir en contra de la guerra".
La primera ministra italiana deja en suspensión la renovación automática, en plenas tensiones por los ataques contra Irán y la ocupación de Líbano. La mandataria ya había mostrado su enfado con Tel Aviv después del episodio en el que se impidió al patriarca latino acceder al Santo Sepulcro en pleno Domingo de Ramos.
A pesar de las quejas de Israel, Naciones Unidas alertó hace unos días de que se estaba produciendo "limpieza étnica" no solo en Gaza sino también en Cisjordania.
Shelly Kittleson es una informadora independiente con amplia experiencia en la zona, que había sido metida a la fuerza en un coche por miembros de Kataib Hezbola, un grupo afín a la República Islámica.