Alfonso Pérez-Ventana, paisajista de Ibiza: "En España tenemos más variedad de plantas que en Inglaterra, el problema es que no las usábamos bien"
Apuesta por dejar de imitar modelos ajenos para apostar por lo autóctono.
En España, durante mucho tiempo se creyó que el arte de los jardines era terreno ajeno: un territorio inglés donde la lluvia y el clima permitían crear praderas perfectas y setos impecables, mientras aquí nos resignábamos a romeros, lavandas y algún rosal. Pero ahora los paisajistas españoles están aprendiendo a mirar con ojos nuevos, descubriendo que la riqueza de nuestra flora mediterránea no es una limitación, sino un tesoro aún por explorar.
Entre ellos, Alfonso Pérez-Ventana está redefiniendo lo que significa crear jardines que respeten el paisaje, celebren la diversidad y, sobre todo, sean verdaderamente nuestros. Para él, el principal error que se ha cometido durante décadas no ha sido la falta de talento, sino no valorar lo que ya teníamos, desaprovechando la riqueza de nuestra flora mediterránea y copiando modelos foráneos que rara vez se adaptaban al clima y al terreno local.
Ese cambio de mirada se materializa en proyectos como el jardín de Cala Mastella, en Ibiza, donde el experto plantea un diálogo entre la imagen idealizada de la isla y su realidad botánica. Lejos de recurrir únicamente a cactus y suculentas, varios de los clichés del paisaje seco a petición del cliente, el paisajista apuesta por especies autóctonas, como el lentisco o el vitex, capaces de resistir el viento salino y las condiciones del litoral, construyendo un paisaje más coherente con el entorno.
Una jardinería más consciente
Esta forma de entender el paisajismo responde también a un cambio más amplio dentro del sector, que empieza a mirar el territorio con menos complejos y más curiosidad. “En España hay mucha más variedad de plantas de lo que pensamos; el problema es que no las usábamos bien”, explica en declaraciones recogidas por El País. Una idea que resume el giro hacia una jardinería más consciente, que deja de imitar modelos ajenos para redescubrir el potencial de lo propio.
De esta forma, cada vez más profesionales apuestan por explorar la riqueza de la flora local y adaptarla a las condiciones específicas de cada lugar, dando lugar a jardines más sostenibles, diversos y conectados con su entorno. En su página web, el paisajista resume bien su manera de entender este oficio: el jardín no como decorado, sino como un espacio “estimulante, habitable y sostenible”.
La tendencia que sigue Alfonso Pérez-Ventana ya se nota en toda España, ya que cada vez se ve menos césped inglés y jardines que luchan contra el clima, a cambio de más especies autóctonas y mayor adaptación al entorno. Es en ese cambio de mentalidad donde Ibiza se ha convertido en un laboratorio privilegiado para una nueva manera de trabajar el jardín: más mediterránea, más sensata y, también, más ambiciosa.