El sencillo hábito matinal desde la cama más aplaudido por los expertos: "Estimula el metabolismo, favorece la digestión y mejora la concentración"
Es recomendable hacerlo todos los días para notar cambios en el organismo.
Comenzar el día con uno o dos vasos de agua es un hábito sencillo que tiene grandes beneficios para la salud. Varios nutricionistas consultados por Eating Well afirman que esta rutina matinal es especialmente eficaz para quienes sufren de estreñimiento y tiene efectos positivos también para la digestión, el estado anímico, la función cognitiva, la presión arterial y la prevención de cálculos renales.
La nutricionista Sarah Nash precisa que beber agua por la mañana "ayuda con la hidratación, pone en marcha el metabolismo, apoya la digestión e incluso puede mejorar los niveles de energía y concentración". Todo esto ocurre tras horas de descanso en las que el cuerpo no ha recibido líquidos. Como explica la dietista Alexandria Hardy al respecto, "después de horas sin líquidos, tu cuerpo y tu cerebro ya lo anhelan".
Durante la noche, perdemos agua a través del sudor y la respiración, por lo que "es importante llenar el tanque por la mañana", afirma Stacy Roberts-Davis. Si además el día anterior no se ha bebido suficiente agua, los efectos de la deshidratación matutina se sienten aún más.
Beneficios cognitivos y digestivos
La hidratación también tiene beneficios comprobados en la función cerebral. Un estudio citado en enero por el New York Post reveló que, tras 12 horas sin beber líquidos, consumir medio litro de agua, unos dos vasos, mejoró la memoria, alivió la sed y elevó el estado de ánimo de los participantes. Beber solo un decilitro resultó mucho menos efectivo, mientras que dos decilitros ya se apreciaban mejoras.
La nutricionista Shelby Becker comparte que "muchos de mis clientes informan que se sienten más alerta y concentrados simplemente por mantenerse hidratados temprano, antes del café". Es decir, el agua puede ayudarte a despertarte más plenamente incluso antes de ingerir cafeína.
Además de la energía y el enfoque mental, beber agua en ayunas facilita la digestión y es un aliado contra el estreñimiento. El cuerpo necesita líquidos para ablandar las heces y facilitar su paso, especialmente cuando se combina con una dieta rica en fibra.
Beneficios para los riñones y las arterias
La hidratación también favorece la salud renal. La nutricionista Beverly Garden señala que "los riñones necesitan agua para eliminar los productos de desecho a través de la orina". Si no hay suficiente agua, esas toxinas pueden acumularse en el cuerpo. De esta forma, ha quedado demostrado que una mayor ingesta de líquidos reduce el riesgo de desarrollar cálculos renales.
Por su parte, beber agua por la mañana también puede ayudar a reducir la presión arterial. Un estudio demostró que ingerir poco más de medio litro de agua al despertarse y antes de dormir contribuye a eliminar el exceso de sodio, regular hormonas y mejorar el flujo sanguíneo, lo que tiene un impacto positivo en la presión arterial.
Si bien el agua es la opción más recomendable, también se pueden incluir otras bebidas como infusiones o batidos naturales. El café, en cambio, es diurético, por lo que debe consumirse con moderación.