Francisco Lera, arquitecto, rehabilita un palomar de 5 metros de diámetro: "No hay casi nada pensado para paredes curvas"
El proyectista aturiano se refiere a la complejidad de trabajar en un espacio circular.
En un pueblo asturiano, concretamente en la Regla de Naviego, unos edificadores renovaron una construcción circular. El inmueble pasó de ser un lugar donde se criaban, alimentaban y albergaban palomas a ser una vivienda contemporánea completamente funcional.
El palomar con escasamente cinco metros de diámetro fue rehabilitado por el arquitecto cangués Francisco Lera junto a su socio gallego Francisco Pérez; así lo informa el medio local La Nueva España a través de uno de sus más recientes artículos.
Previo a la adquisición del edificio por parte de la familia de Lera, este mismo ya cumplía la función de hogar; su utilidad principal se perdió hace años. Antes de cualquier modificación al inmueble, Lera y su colega debieron considerar las limitaciones normativas al tratarse de una construcción protegida.
Los diseñadores no podían abrirle nuevos huecos a la edificación; dicha restricción representó un gran reto para los arquitectos a la hora de considerar la entrada de luz natural. Para sobrepasar esta situación, los diseñadores pusieron dos puertas del edificio de cristal, convirtieron en ventanas dos pequeños huecos ya existentes y las antiguas entradas de las palomas se cerraron con vidrios fijos.
La complejidad que representa el espacio circular
Tanto la planta de arriba como la de abajo estaban incomunicadas desde el interior; es por ello que Lera y Pérez integraron a la estructura una escalera flotante para subsanar esa separación espacial. “Se nos ocurrió meter una viga metálica para sujetar la escalera, inspirada en la antigua barra que sujetaba la llarega”, comenta Lera.
La introducción de la escalera también responde a lo complejo que es trabajar en un recinto circular conforme a lo expuesto por el cangués. "No hay casi nada pensado para paredes curvas. Metemos la escalera en el medio, todo gira en torno a ella y generamos la circulación alrededor”, completa.
Además, cabe mencionar que en la reforma no se incorporó ningún muro divisorio con el fin de maximizar el espacio. “Era importante no meter ningún tabiquen en un espacio tan reducido; cualquier división habría restado amplitud”, sostiene.
Finalmente, Letra manifiesta estar contento por fundar su propio estudio de arquitectura junto a Pérez y hace hincapié en que, aunque trabajen a distancia, gracias a las actuales herramientas de telecomunicación, siente como si curraran de manera presencial constantemente. “Gracias a internet es como si estuviera en la oficina de al lado; compartimos pantalla a diario”, concluye.