Ya es oficial: la Unión Europea está explorando cómo serán las "futuras redes sociales europeas" que competirán con Instagram o X
En una respuesta al Parlamento Europeo, la comisaria Henna Virkkunen recuerda que Bruselas ya está investigando cómo serán las "redes sociales del futuro" que apoyarán "la soberanía comunitaria".

Ursula von der Leyen protagonizó hace días una sonada polémica al afirmar que Europa "ya no puede ser la guardiana del orden del viejo mundo". Aunque a las pocas horas la presidenta de la Comisión se retractó, las críticas se sucedieron durante días. El mundo sigue agitado por las tensiones geopolíticas que está provocando la Administración Trump. Pero Bruselas, después de todo, sabe lo mucho que hay en juego.
Sobre todo en el mundo digital. Solo en lo que va de año el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha protagonizado una sonora polémica con el magnate Elon Musk, que compró Twitter (ahora X) por 44.000 millones de dólares en 2022. Tanto Musk como otros multimillonarios directivos de redes sociales han venido rindiendo pleitesía a Trump en 2025. Otro ejemplo es Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, ahora Meta.
Este jueves la vicepresidenta de la Comisión y comisaria de Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen, ha recordado en respuesta a una pregunta parlamentaria que la Unión Europea tiene en su horizonte encontrar, auspiciar e impulsar las "redes sociales del futuro". A la postre, las plataformas que competirán con los servicios que hoy están en manos de los "oligarcas digitales", como los llama Sánchez: Instagram, X, etc.
"La Comisión explorará futuras vías para el entorno tecnológico de la UE, tal como se establece en la comunicación sobre el Escudo Europeo de la Democracia. El enfoque inicial se centra en las futuras plataformas de redes sociales, con el objetivo de apoyar la soberanía digital de la UE", escribe Virkkunen, en respuesta a un parlamentario del PP europeo, el rumano Dan-Ştefan Motreanu.
Por qué y para qué quiere Bruselas las "futuras plataformas de redes sociales"
Motreanu, exministro de Agricultura de su país, desgranaba en su pregunta a Bruselas que las redes sociales se han convertido "en una infraestructura clave en el espacio público, con un gran impacto en procesos democráticos y en la formación de opiniones políticas", pero "el espacio digital europeo" sufre una "dependencia estructural de plataformas de redes sociales propiedad de empresas de fuera de la UE".
El diputado se refiere sobre todo a empresas "especialmente de EEUU y de China". "Esta situación suscita legítimas preocupaciones no solo en materia de protección de datos y competencia: también sobre soberanía informativa, resiliencia democrática y sobre la capacidad de la Unión para proteger su espacio público "de la injerencia extranjera".
Virkkunen comparte este análisis, que en su respuesta, conocida este jueves, detalla cómo "reforzar la soberanía tecnológica, garantizar una sólida protección de datos e impulsar la competitividad son prioridades claves para la Comisión".
"Por eso está invirtiendo decisivamente en las capacidades europeas (semiconductores, infraestructuras de datos y nube, IA, supercomputación y ciberseguridad) mientras garantiza que las normas digitales comunitarias protejan valores, datos e intereses económicos europeos", incide. "Europa debe ser capaz de diseñar, desarrollar y controlar las tecnologías digitales críticas de las que dependen su futuro".
Por eso Virkkunen recuerda una comunicación (un documento de estrategia política con la que Bruselas avanza cuáles serán sus desarrollos legislativos futuros a los Veintisiete miembros de la Unión) que se publicó en noviembre del año pasado. Esa es la comunicación que fue bautizada como Escudo Europeo de la Democracia y que habla también de crear "plataformas paneuropeas".
Qué dice en realidad el Escudo Europeo de la Democracia
Esta comunicación de la Comisión se publicó en noviembre y, al contrario que el reglamento o la directiva, no son vinculantes ni impone legislación a los Estados miembros. Es un texto que sirve para avanzar cuáles serán las líneas estratégicas de Bruselas en ciertos temas.
Este Escudo Europeo de la Democracia dedica un apartado completo a plantear cómo las redes sociales median culturalmente las sociedades, pero también afecta a sectores críticos como son los medios de comunicación. Los algoritmos de recomendación están premiando en plataformas de búsquedas los contenidos más polarizantes, razón por la que Bruselas llega a hablar explícitamente de plataformas "paneuropeas" que recomienden contenidos editoriales a los ciudadanos en múltiples idiomas.
Por el momento se ignora en qué y cuándo se transformarán todas estas promesas en una realidad más palpable, pero Bruselas ha insistido en esta hoja de ruta este mismo jueves. La Unión Europea ya imagina cómo serán esas redes sociales del futuro que tratarán de competir con las gigantes de Meta, X o TikTok.
