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Irena tiene 103 años, vive sola, no necesita gafas y sale a comer cada semana: "El secreto es moverse"

Irena tiene 103 años, vive sola, no necesita gafas y sale a comer cada semana: "El secreto es moverse"

La anciana defiende que hacerse mayor no significa volverse dependiente.

Una mujer anciana habla por teléfono, en una imagen de archivo.
Una mujer anciana habla por teléfono en una imagen de archivo.Getty Images

La edad es solo un número. Irena es una anciana belga que acaba de cumplir 103 años. Según cuenta su propia familia en declaraciones al diario Gva, están "fascinados" por la calidad de vida que posee y por su independencia. Todos los días lee las noticias, no necesita gafas para ver y sale con sus amigas. Su secreto: la movilidad.

"Sigue la actualidad y sabe quién es Trump. Todavía sabe leer, no necesita audífono ni gafas", asegura una de las hijas de su pareja, León Verhoeven, ya fallecido, en conversación con el medio de comunicación. A lo largo de su vida no tuvo hijos. "No se cierra en sí misma, tiene muchos amigos y es una mujer con opinión, pero al mismo tiempo muy dulce, siempre con una sonrisa en la cara", cuenta, claramente orgullosa.

Para este cumpleaños quiere un solo regalo: salud

"Espero no enfermarme ni caerme", reconoce la protagonista en sus declaraciones. Aunque lo último sí que le preocupa. Sigue teniendo muy buena movilidad, y si dependiese de ella, saldría todos los días, pero tiene que tener mucho cuidado. "Sigo saliendo a cenar con un amigo cada semana a mi restaurante favorito. Tengo muchos amigos, y nos reunimos en nuestras mesas habituales", relata.

Su secreto para la longevidad: "Muévete, muévete, muévete. He practicado deportes toda mi vida: esquí, gimnasia, ballet. Fui profesor de educación física y enseñé hasta los 85 años. Y sigo bailando, incluso ahora en el baile folclórico aquí en el centro de servicio".

Precisamente, fue gracias al deporte por lo que conoció al amor de su vida: juntos practicaban baile. Esta no ha sido su única relación. Fue después de quedarse viuda, en la triste soledad, cuando la vida los unió. León murió el pasado 2025 antes de cumplir los 99 años.

Una vida larga y plena

Irena proviene de una familia de cuatro y siempre ha vivido en Amberes, al norte de Bélgica. Sus padres tuvieron una tienda de discos hasta la Segunda Guerra Mundial. Además, también tenía una hermana gemela idéntica, que también vivió más de 90 años. Hoy en día, su hermana Annie es su única pariente cercana viva. "El país más bonito que he visto es Sri Lanka. Pero Suiza también siempre me ha atraído", asegura ahora, rememorando sus grandes recuerdos.