El psicólogo Gabriel Rolón explica por qué el aislamiento es más peligroso que la soledad: "No lo tienes todo, pero tapas ese vacío"
"Te acaba enfermando", sostiene.

El psicólogo argentino Gabriel Rolón, quien también se desempeña como escritor y actor, ha pasado por el podcast Lo que tú digas, dirigido por el periodista Álex Fidalgo, donde alerta de los peligros que entraña estar solo para el ser humano.
"Hay que diferenciar la soledad del aislamiento; lo que enferma es el aislamiento", afirma el psicólogo, quien defiende que puede convertirse incluso en causa de muerte. Y para ilustrar por qué el aislamiento es tan peligroso recurrió a una anécdota histórica.
"Una vez, un general prusiano quería el ejército perfecto, que era un ejército de soldados que fueran inmunes a las emociones, al dolor. Hizo un experimento con una serie de chicos, a los que desde que nacieron: 'denles de comer, que no tengan frío, le dan las vacunas, todo. Pero nadie los mima, nadie les habla, y ¿sabes cuál fue el resultado? Se murieron todos", relata Gabriel Rolón.
Para el psicólogo argentino, la muerte de todos estos chicos se deben a su "aislamiento", pues "cuando nacen no encuentran un lugar en el deseo de nadie". Y lo ha explicado de la siguiente manera: "La mamá que te dice: 'Este cuando sea grande va a ser un genio'. Luego el papá te dice: 'Este va a jugar al fútbol'. Eso son lugares que otro te da".
"En esa innominación no hay lugar para el sujeto humano. Entonces, ahí es donde aparece el aislamiento y es ahí donde quedas en estos lugares que seguramente te van a costar la vida más tarde o más temprano", sostiene Gabriel Rolón.
"La soledad es tan imposible como inevitable"
Al hilo de esta reflexión, Gabriel Rolón cree que la soledad es inherente al ser humano. "Nacemos solos, amamos solos, vivimos solos y morimos solos", asegura el psicólogo argentino, quien cuenta con más de una docena de libros publicados.
"La soledad presenta una ambivalencia muy profunda. Es tan imposible como inevitable", asegura Gabriel Rolón, quien cree que querer estar solos es una cuestión menos alineada "a aquellos que están menos en sintonía con lo que querrían ser".
"No lo tienes todo y tapas ese vacío con drogas, con depresión, con alcohol, con un montón de cosas y por ahí te terminas matando. No aprendiste a vivir con la falta", sentencia Gabriel Rolón.
