La especie invasora que mata palmeras silenciosamente llega al País Vasco: a Getaria y Hondarribia y se está revisando San Sebastián
Este escarabajo figura en el Catálogo Estatal de Especies Exóticas Invasoras y cada vez causa más estragos en estas plantas en distintas partes de España.
El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), una pesadilla para las palmeras, se está extendiendo ahora por el País Vasco. Hasta el punto que los ayuntamientos de los municipios de Gipuzkoa que cuentan con palmeras en sus jardines están revisándolas una a una ante su amenaza. Esta especie invasora ya ha destruido decenas de palmeras en diversos municipios vascos y ahora se está haciendo una revisión exhaustiva de la palmeras de San Sebastián para detectar su posible presencia, según han publicado diversos medios locales, como el Diario Vasco.
Este animal es un escarabajo que figura en el Catálogo Estatal de Especies Exóticas Invasoras y que cada vez causa más estragos en estas plantas. En Getaria ya se han tenido que retirar dos por encontrarse en un estado "muy grave" y para evitar la propagación de la plaga, y, en Hondarribia. también han detectado este insecto en varias de sus palmeras después de una advertencia emitida por la Diputación de Gipuzkoa.
El picudo rojo es un escarabajo, de la familia gorgojos. Tiene entre 2 y 5 centímetros de largo, «lo que le convierte en el gorgojo más grande en Europa», explica Alberto Castro, entomólogo investigador de Aranzadi, Pamplona. "Tienen un color anaranjado-rojizo, por lo que por tamaño y por coloración lo hacen bastante inconfundible, y en la parte de la cabeza cuentan con una especie de 'trompita', protuberancia por la que se les distingue y donde tienen las mandíbulas con las que horadan diferentes tejidos vegetales".
Por otro lado, el Ayuntamiento de San Sebastián ya ha definido un protocolo integral para hacer frente al picudo rojo. Según han explicado desde el Consistorio donostiarra, su alta capacidad reproductiva, su adaptación a distintos climas y la dificultad para detectar su presencia en fases tempranas han favorecido su expansión, situando a la ciudad ante "un riesgo ambiental, paisajístico y patrimonial significativo".
Este tipo de escarabajo que se alimenta de palmeras es nativo del sudeste asiático y hasta hace pocos años vivía en climas tropicales como Indonesia, pero se ha expandido a India, Filipinas o incluso a zonas de Oriente como Pakistán. Llegó a Europa como otra consecuencia más de la globalización y, concretamente, de la exportación de palmeras. Se compran para plantarlas en jardines y en ese tránsito traen también a los picudos rojos.
En España. la presencia del picudo rojo ha sido común en zonas con climas más cálidos. En Elche, donde hay unas 200.000 palmeras datileras, hace una década se talaron más de 55.000 por la propagación de este escarabajo. En los últimos años, especialmente en 2025 y a principios de este, se ha detectado el picudo rojo en la cornisa cantábrica con mayor asiduidad. "Hay un cambio climático que le ayuda a prosperar en otras zonas a las habituales", asegura Castro. La llegada de insectos tóxicos a Gipuzkoa "es continua", prosigue, pero muchos no prosperan por las condiciones que hay en el territorio. "Aquí el clima es más fresco y están apareciendo en la costa, la zona más térmica y donde más calor hace", añade.