Luis, dueño de un restaurante de sushi ilimitado: "El cliente que se come 40 platos nos hace perder dinero, pero la media nos salva"
Cobra menos de 20 euros por un menú de comida ilimitada.
"Este restaurante cobra 18 euros por persona y puedes comer todo el sushi que quieras", así introduce Adrián G. Martín su nuevo vídeo en su perfil de YouTube, donde acumula más de 108.000 seguidores. En su nueva publicación, el creador de contenido responde a una pregunta que muchos se habrán hecho alguna que otra vez: "¿Cómo gana dinero un negocio, donde el cliente puede comer todo lo que quiera?".
Esta misma cuestión es la que le ha hecho a Luis, el dueño del buffet de comida asiática. Los competitivos precios son los siguientes: entre semana, 18,90 euros; y los fines de semana y las noches 24,90. La inversión para abrir el local: 300.000 euros y actualmente cuenta con 13 empleados. Él asegura que pudo recuperar la inversión en "un año, un año y medio".
"No ganan dinero porque la gente coma poco. Ganan dinero porque la gente cree que puede comer más de lo que realmente puede", asegura, en su publicación, el presentador. De media, el propietario explica que son unos 12 platos por cada ciente. El récord: 40 platos. "El límite de rentabilidad se encuentra si el cliente come más de 20 platos".
Hay un punto determinante. El negocio no depende de un solo cliente. Depende de la media. "Si abrimos un restaurante al estilo buffet, nosotros tenemos pensado que los clientes vienen aquí porque quieren comer más", apunta el empresario. En está línea tiene dos claves de éxito: calidad y mucha comida.
Puntos determinantes del negocio
El propietario del restaurante dice que hay algunas comidas que llenan más a sus clientes: sushi, arroz y carne". "Cada uno se puede pedir lo que quiera". Pero a nivel de negocio lo determinante es "la bebida y el postre" y el mínimo de personas que debe ir al restaurante al día:120 comensales (los fines de semana llegan a los 300)
También están los cargos por desperdicio: "desde un euro, hasta un máxiimo de diez". "La mayoría de los clientes son buenos, pero hay muchos clientes que piden mucho", confiesa.