Ni Neuralink ni Silicon Valley: China acaba de aprobar el primer implante cerebral comercial del mundo
Otro dispositivo también tiene 50 pacientes previstos para sus ensayos clínicos de este año.

La medicina y la tecnología avanzan a pasos agigantados. Por ello, en el futuro no sería descabellado que las personas con lesiones medulares o individuos con la movilidad afectada puedan controlar ordenadores o extremidades robóticas a través de su pensamiento.
En ese camino están avanzando tanto Neuralink (la empresa de neurotecnología estadounidense de Elon Musk que desarrolla implantes cerebrales) como Silicon Valley. Sin embargo, es China el primer país del mundo que ha aprobado una Interfaz Cerebro-Máquina (BMI, por sus siglas en inglés) invasiva para uso comercial.
Tal y como informan desde El País, esa BMI ha sido desarrollada por la empresa china Neuracle Medical Technology y se implanta en la membrana exterior del cerebro. Mediante su uso, pacientes con parálisis han logrado controlar un guante con su mente.
No es el único desarrollo de este tipo que está llevando a cabo el gigante asiático. La compañía tecnológica NeuCyber ha creado el dispositivo Beinao-1, el cual tiene un tamaño parecido al de la esfera de un reloj y se implanta a través de una operación.
"Ninguna parte del dispositivo toca el tejido del cerebro"
Respecto a la intervención quirúrgica, el director de desarrollo empresarial de NeuCyber, Li Yuan, ha destacado que "es muy seguro porque ninguna parte del dispositivo toca el tejido del cerebro". En ese sentido, Yuan ha detallado que "el electrodo se coloca por fuera de la duramadre, una membrana muy resistente que protege el cerebro".
Los planes de la tecnológica china son que hasta 50 nuevos pacientes se incorporen este año a los ensayos clínicos del modelo Beinao-1. Según NeuCyber, las personas en las que ya se ha probado el implante cerebral han conseguido, con el paso de los meses, controlar un ordenador de manera remota y desplazarse con ayuda de un exoesqueleto gracias a las órdenes que transmiten a través de la Interfaz Cerebro-Máquina. No obstante, esos logros no han sido validados de forma independiente.
De forma paralela, NeuCyber también está desarrollando el implante cerebral Beinao-2. El objetivo de la compañía es iniciar las pruebas clínicas este mismo año.
