Plante, lanzamiento de chalecos y avisos legales: máxima tensión en la reunión entre maquinistas de Rodalies y el presidente de Renfe
En la reunión celebrada este viernes, horas después del mortal accidente en Gelida (Barcelona), también ha participado el director operativo de Rodalies.

Máxima tensión en la reunión de urgencia entre los maquinistas de Rodalies y el presidente de Renfe, Álvaro Fernández. Según ha avanzado El Confidencial y posteriormente han confirmado otros medios, el gremio ha hecho un plante casi total y ha lanzado sus chalecos amarillos en señal de protesta hacia el responsable de Renfe y al director operativo del servicio catalán, Josep Enric García Alemany
La reunión se ha celebrado este viernes por la mañana en Barcelona tenía lugar apenas horas después del mortal accidente de un tren de Rodalies en Gelida. En el suceso ocurrido pasadas las 21:00 murió uno de los maquinistas y cerca de 40 personas resultaron heridas al descarrilar el tren tras chocar con un muro que había caído a la vía por el temporal.
No fue el único incidente del 'cercanías' catalán, que vivió al menos otro descarrilamiento, este sin heridos, en un punto entre las localidades gerundenses de Maçanet de la Selva y Tordera. Tras lo ocurrido, Renfe anunció la paralización del servicio ante los problemas en la vía por los efectos del temporal, una medida que habían reclamado con anterioridad los maquinistas.
De todo ello se ha hablado este viernes en una reunión muy tensa que ha comenzado con el plante de buena parte de los maquinistas presentes, unos 250, y tras el lanzamiento de chalecos amarillos. Lo ha hecho uno de los representantes del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF), al que han seguido sus compañeros con idéntica actitud.
Una pequeña parte del grupo sí se ha quedado para ratificar que no retomarán el servicio hasta que no se den las "condiciones de seguridad necesarias". Ha sido el punto de partida de un encuentro tenso y plagado de reproches.
Al respecto El Confidencial apuntaba que el mandatario de Renfe respondió con algo más que un aviso a la huelga de los maquinistas. En la reunión la empresa pública llegó a espetar que "les recuerdo que negarse a trabajar es motivo de despido".
Superado ese desencuentro, las fuentes consultadas por EFE, informan de cierta sintonía en el resto de cuestiones, avanzando que el mismo presidente de Renfe ha admitido las deficiencias del servicio de Rodalies y ha prometido trabajar por solucionarlas.
