Su balcón es demasiado pequeño, así que inventa una mesa ingeniosa y gana una medalla de oro en un concurso de innovación con cientos de inventores
Tener terraza es todo un lujo en la ciudad, aunque mida menos de un metro cuadrado.
En el corazón de las grandes ciudades no hay espacio para mucho. Ya de por sí, tener una terraza es un lujo. Un carpintero francés ha acaparado titulares en los medios de comunicación por aprovechar el espacio de su pequeña terraza como nadie ha hecho nunca. De hecho, su original idea se ha hecho con la medalla de oro en el concurso Lépine 2026, destacando sobre un importante número de participantes.
Según Le Parisien, la sede de su empresa se encuentra entre la localidad de Aubagne y Marsella, al sur de Francia, donde realiza sus creaciones. Entre ellas, "una mesa retráctil de madera para balcones estrechos".
Tal y como avanza la publicación, la idea nació de una necesidad muy concreta. Tras comprar un piso en el centro histórico de Marsella con vistas a la Basílica de Notre-Dame-de-la-Garde, Frédéric Josseaux, el popular ingeniero, se encontró con un problema común en la ciudad: un balcón demasiado estrecho para instalar una mesa clásica. Fue entonces cuanto brotó la original idea.
De esta forma, imaginó una plataforma capaz de plegarse hacia dentro, pero no invadir el espacio durante mucho tiempo, ni sobresalir más allá de la barandilla. "La mesa se pliega hacia dentro, lo cual es importante para la seguridad", explica. Pero también hacia fuera.
¿Cómo es el innovador mueble?
Esta mesa se distingue por su pequeña huella cuando está doblada. Según avanza el diario francés, a diferencia de una mesa suspendida tradicional, casi se apoya contra la barandilla, con un grosor reducido a unos quince centímetros. De esta forma, la parte superior te permite liberar espacio en el lado del balcón:
Es necesario destacar que la seguridad ha sido un gran imprescindible desde la fase de diseño. La mesa tiene un borde diseñado para limitar la caída de objetos. Su peso, de unos 20 kilográmos, sigue siendo compatible con una barandilla sólida, según su creador.
Un modelo artesanal
Según el periódico, antes de llegar al modelo final, Josseaux realizó varias pruebas. Tras un prototipo inicial de contrachapado, optó por madera maciza, de mayor calidad y más duradera.
La medalla de oro que el experto ha diseñado ofrece una "gran visibilidad" al artesano, "que ve esta distinción con un verdadero acelerador comercial". "La medalla es una garantía de credibilidad", termina. Hay dos tamaños disponibles: una versión monoplaza de 80 cm, vendida por 459 euros, y una versión biplaza de 120 cm, con un precio de 529 euros.