Tanya y Rodney, de EE UU, dejan su país para vivir en Europa: "Irse es el nuevo sueño americano"
Esta pareja relata que, con la presidencia de Trump, razones como la ausencia de sanidad pública o la creciente inseguridad les han llevado a mudarse a Holanda.
La estadounidense Tanya Rasmussen ha explicado todo lo que le ha pasado a su familia en los últimos tiempos en su cuenta Instagram (@hylo.abroad): "Soy de las madres que dicen 'Múdate al extranjero para darles a tus hijos una vida mejor'". Y añade una recomendación: "Criando hijos al estilo holandés, escrito por expatriados". Tanya, junto a su marido Rodney Rasmussen, son la personificación del sueño americano de toda la vida: una familia joven con tres hijos, un perro y un espíritu emprendedor inagotable. Pero dicen que ahora, en Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, su visión ideal se ha desdibujado. Así que el otoño pasado, ante la situación en su país, decidieron mudarse precipitadamente a Leiden, en Holanda. Y se han puesto a ayudan a otros a hacer lo mismo, según ha publicado Leidsch Dagblad.
"Siempre hemos idealizado Europa", admite Tanya en su apartamento de alquiler en la frontera entre Leiden y Oegstgeest. La familia se mudó a su casa actual en Holanda hace cinco meses. Encontraron algunos muebles en tiendas de segunda mano, explica Tanya: "Doce maletas, tres niños y un perro: eso era todo lo que teníamos". El interior refleja la determinación precipitada con la que los cinco abandonaron su tierra natal este verano.
Tras observar con creciente ansiedad los primeros meses de la segunda presidencia de Donald Trump, Tanya y Rodney decidieron en el verano de 2025 intentar vender su casa. "Con Trump, la situación empeoraba cada vez más, y el mercado inmobiliario empezaba a ser realmente alarmante", dice Rodney. "Temíamos quedarnos estancados si no podíamos vender la casa". Más tarde decidirían los detalles de la mudanza, incluyendo su destino exacto.
Pero el "después" llegó muy rápido. "En agosto, me hicieron una oferta con la solicitud de desocupar la casa en tres semanas". Tanya: "La idea de mudarme al extranjero me rondaba la cabeza desde hacía un año". Así que hicieron una venta de sus cosas en el garaje de su casa entre la zona del barrio y la decisión estaba tomada. "Fue especialmente duro para nuestro hijo mayor, de 11 años, que tuvo que despedirse de sus amigos", recuerda esta madre
Que el sueño americano es más un espejismo que una realidad tangible quedó claro cuando esta pareja, con su empresa SplashZen, participó en el icónico programa de televisión Shark Tank en 2024. En el reality show estadounidense, un clásico de la televisión desde 2009, los emprendedores presentan sus productos a cinco inversores adinerados (los "tiburones") con la esperanza de impulsar su empresa a un nivel sin precedentes con nuevo capital.
Varios medios estadounidenses, como Forbes y The New Yorker, han publicado casos similares sobre la migración al extranjero de los estadounidenses. En esos artículos destacaron la excepcional facilidad con la que los estadounidenses pueden establecerse en los Países Bajos, gracias a la visa DAFT con la que cuenta esta nación. En septiembre de 2025, 700 estadounidenses ya habían tenido la oportunidad de mudarse a los Países Bajos de esta manera, según informa NOS , basándose en cifras del Servicio de Inmigración y Naturalización (IND). Cinco años antes, los que se mudaban por este sistema era de 400 menos.
Tras menos de seis meses en Leiden, están más seguros que nunca de irse de Estados Unidos. "Los ciudadanos estadounidenses no están protegidos». Tanya lo resume: «La atención médica no es un derecho universal. Lo mismo ocurre con la baja por maternidad y el cuidado de los niños...". Rodney añade: "Todo es cuestión de dinero. Estados Unidos siempre ha sido partidario del capitalismo, pero con Trump, los ricos solo se enriquecen más y los pobres solo se empobrecen más. La clase media ya no existe".
La pareja añade otra razón que les ha impulsado a tomar esta decisión: "la creciente inseguridad que hay en Estados Unidos. Cuentan que ellos se conocieron en la universidad en su natal Utah, en el suroeste de Estados Unidos. Hace cuatro años, dejaron ese estado predominantemente republicano para mudarse al estado demócrata de Washington, en el noroeste, fronterizo con Canadá (no confundir con Washington, D.C., la capital de Estados Unidos).
Pero ahora, añade la mujer, "hay un tiroteo masivo todos los días. Se ha vuelto tan normal que ya ni siquiera salen en las noticias", explica Tanya. Pero incluso en Washington, la amenaza seguía siendo considerable. "Nunca se sabe si va a ocurrir en la escuela de tu hijo. Odiaba vivir con ese miedo", concluye.