Multan con 900 euros a un taxista por quedarse con los 35 euros de un Bizum enviado por error
El cliente pidió la devolución, pero el conductor nunca contestó.

Con lo habitual que se ha vuelto pagar por Bizum, mandar dinero entre particulares hoy en día se hace casi sin pensarlo. Sin embargo, esa facilidad también ha traído consigo un aumento de malentendidos: envíos duplicados, destinatarios equivocados o cantidades mal consignadas. Según la ley, cuando quien recibe el dinero es consciente del error, tiene la obligación de devolverlo, ya que apropiarse de una cantidad ajena, por pequeña que sea, puede tener consecuencias legales.
En este contexto, el Tribunal de Instancia de Cambados (Pontevedra) ha impuesto una multa de 900 euros a un conductor de taxi por apropiarse de 35,20 euros que un cliente le envió por error mediante Bizum. La magistrada que firmó la resolución consideró probado que el acusado incorporó la cantidad a su patrimonio sin intención de devolverla, lo que constituye un delito leve de apropiación indebida.
El suceso ocurrió en agosto de 2025, cuando un hombre de 69 años pidió un taxi para desplazarse desde un hotel hasta la estación de Pontevedra. El trayecto costó 53 euros pero, como el conductor no tenía cambio, el cliente entregó un billete de 50 euros y completó el pago con un Bizum de 3 euros. Días después, mientras intentaba enviar 35,20 euros a un amigo con el mismo nombre que el taxista, seleccionó por equivocación al conductor y efectuó la transferencia, según recoge la nota de prensa del Tribunal de Instancia.

La sentencia no es firme
Al percatarse del error, el cliente contactó ese mismo día con el chófer por WhatsApp para explicar lo sucedido y pedir la devolución. Según la sentencia, el taxista no respondió a las solicitudes ni tampoco reintegró el importe reclamado, motivo por el que la víctima presentó una denuncia ante la Guardia Civil. La magistrada valoró la declaración del denunciante y los mensajes intercambiados como pruebas que desvirtúan la presunción de inocencia.
Además de la multa penal de 900 euros, la resolución obliga al condenado a abonar al perjudicado la suma de 35,20 euros en concepto de responsabilidad civil. No obstante, la sentencia no es firme y cabe interponer recurso de apelación ante la instancia superior. Por lo que el fallo todavía podría ser revisado si la defensa decide impugnarlo dentro de los plazos previstos por la ley.
El caso ha llamado la atención mediática y sirve de recordatorio sobre los riesgos de los envíos de dinero por móvil. En un contexto en el que la rapidez de los pagos digitales no exime de responsabilidad a quien decide quedarse con un dinero que sabe que no le corresponde, los tribunales cada vez aplican más normas penales y civiles para proteger a usuarios frente a este tipo de apropiaciones.
