Turkish Airlines llevará ante la Justicia al autor de la falsa amenaza de bomba en un avión que aterrizó en Barcelona
La aerolínea turca ha asegurado que irá a los tribunales y que ya han iniciado "las gestiones para identificar al pasajero en cuestión".

Una respuesta a la altura, de las circunstancias. La falsa amenaza de bomba que obligó a aterrizar a un avión de la compañía Turkish Airlines en Barcelona este jueves se va a llevar ante los tribunales.
La compañía turca ha sido la que ha informado de que va a tratar de esclarecer todo lo ocurrido y, a su vez, ha confirmado que será la Justicia la que examine los hechos y la acción del autor de la falsa amenaza de bomba.
Según ha informado el diario El País, la aerolínea ha asegurado que "se han iniciado las gestiones para identificar al pasajero en cuestión y emprender acciones legales". Lo esperado.
El vicepresidente de Turkish Airlines Yahya Üstün se pronunció sobre el incidente y aseguró que "las autoridades competentes del país realizaron los controles de seguridad necesarios y no detectaron ninguna irregularidad".
Investigación de la Guardia Civil
La Guardia Civil ha abierto una investigación para determinar la autoría de la falsa amenaza de bomba y fuentes del instituto han confirmado a Europa Press tener identificados a todos los pasajeros del vuelo.
El suceso ocurrió sobre las 10.00 horas. Según fuentes de los Mossos d'Esquadra, se registró un aviso de amenaza de bomba en un vuelo comercial de Turkish Airlines que cubría la ruta entre Estambul y Barcelona obligó a activar el protocolo de seguridad aeroportuaria en el Aeropuerto de Barcelona.
Fue desviada a una zona de seguridad y, sobre las 14.00 horas, fuentes de la Delegación del Gobierno confirmaron que se trataba de una falsa alarma, así como la Guardia Civil, que informó de que la alerta del aeropuerto había sido desactivada tras una inspección exhaustiva de la aeronave conforme a los protocolos establecidos con resultado "negativo".
Después de las indagaciones, se confirmó que el origen procedía de una red wifi abierta del teléfono de uno de los pasajeros. No se le ocurrió otra cosa que cambiarle el nombre y escribir 'Bomb at 9.30', según revelaron este jueves diversas fuentes al corriente de lo ocurrido al diario El País.
Posible condena
Ahora será la Justicia española la que investigue lo ocurrido. Con los datos que Turkish Airlines han entregado y las pesquisas de la Guardia Civil, habrá acciones legales contra el pasajero.
Detener un vuelo con un gesto así, supone un grave impacto económico para la compañía, un perjuicio para todos los pasajeros y una amenaza y mal trago que para algunos será difícil de olvidar.
Esto es lo que dice el Código Penal sobre la posible condena al autor de la falsa amenaza de bomba.
- En el artículo 561 del Código Penal, se señala lo siguiente: "Quien afirme falsamente o simule una situación de peligro para la comunidad o la producción de un siniestro a consecuencia del cual es necesario prestar auxilio a otro, y con ello provoque la movilización de los servicios de policía, asistencia o salvamento, será castigado con la pena de prisión de tres meses y un día a un año o multa de tres a dieciocho meses".