Una "amenaza" de bomba a bordo obliga a un avión a aterrizar este jueves en Barcelona
La aeronave ha tenido que ser escoltada por un caza francés. Posteriormente, la Guardia Civil ha descartado que la amenaza de bomba sea real. Desde Aena aseguran que el aeropuerto "está operando con total normalidad".

Un avión de la aerolínea Turkish Airlines, que tenía origen en Estambul (Turquía), ha tenido que aterrizar este jueves en el Aeropuerto del Prat, en Barcelona, tras detectar una amenaza de bomba a bordo que ha obligado a activar la actuación de las fuerzas de seguridad, según ha trasladado la Guardia Civil a EFE.
Protección Civil ha anunciado la activación del plan de emergencia Aerocat para seguir de cerca lo que ha calificado como "situación de riesgo" en el aeropuerto, que desde Aena han asegurado que "está operando con total normalidad". El avión, un Airbus A321 de la aerolínea turca que transportaba 148 pasajeros y 7 tripulantes, está siendo comprobado por las autoridades, que harán las investigaciones pertinentes.
Tanto Aena, como los Mossos d' Esquadra- incluidos efectivos de los Tedax (la unidad especializada en explosivos-, como los Bomberos de la Generalitat, como la Guardia Civil y la Policía Nacional, se encuentran en las instalaciones del aeropuerto y han asegurado que la "presunta amenaza no afecta en ningún caso a su funcionamiento."
El vuelo, que había despegado desde Estambul sobre las 09:22 horas, tras media hora de retraso, según Flight Radar, ha aterrizado en la capital catalana sobre las 10:57 horas, también con treinta minutos de retraso. La alarma ha sonado sobre las diez de la mañana y ha obligado al avión a desviarse y a volar en círculos durante unos 20 minutos antes de proceder a su aterrizaje.
La aeronave ha tenido que ser escoltada por un caza francés durante su paso por el país galo, que posteriormente ha entrado a territorio español, según han dado a conocer varias fuentes a la agencia de información.
Por ahora no se ha detectado ningún explosivo en el interior de la aeronave, aunque según recoge EFE, las fuerzas de seguridad están revisando a los pasajeros uno por uno, por lo que la situación podría prolongarse por horas. Tras las primeras averiguaciones, la Guardia Civil ha descartado que la amenaza de bomba sea real.