Unos niños se pasan de graciosos al tirar un petardo a una casa y acaba en los brazos del propietario: "Terminé con quemaduras en la mano y el pecho"
"Me cayó directamente encima”.

Una broma que pudo acabar en tragedia ha generado una fuerte alarma vecinal en el Sector 5 de Bucarest. Un hombre denuncia que varios niños lanzaron un petardo encendido al interior de su vivienda, situada en la planta baja, provocándole quemaduras y daños físicos mientras intentaba cerrar la ventana de su casa.
Los hechos ocurrieron la noche del lunes 15 de diciembre de 2025, alrededor de las 20:25 horas, en la zona de Petre Ispirescu. Según el testimonio del propietario, los menores abrieron la mosquitera de la ventana y arrojaron directamente un petardo encendido que acabó estallando en sus brazos. “Estaba cerca de la ventana porque quería cerrarla y el petardo me cayó directamente encima”, explica.
El hombre terminó con quemaduras en la mano y el pecho, además de sufrir un zumbido persistente en los oídos, consecuencia de la explosión a escasos centímetros de su cuerpo. “Entiendo que para un niño pueda parecer divertido, pero es extremadamente peligroso”, advierte según ha recogido el medio B365.
Los vecinos ya conocían a los menores
El afectado asegura que los jóvenes son conocidos en el barrio y que en las últimas semanas habrían estado lanzando petardos de forma aleatoria entre coches y cerca de ventanas. “Se dieron cuenta de lo que hicieron, pero no les importó demasiado. Probablemente no pararán hasta que la noticia llegue a sus padres”, lamenta.
Por este motivo, ha anunciado que presentará una denuncia ante la policía, apoyándose en que la zona cuenta con cámaras de vigilancia operativas. “Para simplificar, hay cámaras funcionando y presentaré la denuncia. Terminé con quemaduras en la mano y el pecho, además de un zumbido persistente en los oídos”, ha explicado en una publicación compartida en el grupo de Facebook ¿Eres del Sector 5, si…?.
En ese mismo mensaje, el residente lanza una advertencia tanto a padres como a vecinos: a los primeros, para que eduquen a sus hijos sobre las consecuencias del uso de petardos, y a los segundos, para que mantengan cerradas las ventanas de plantas bajas y sótanos durante la noche.
Petardos prohibidos y sanciones severas
El incidente se produce en un contexto especialmente delicado, ya que este año los petardos peligrosos han sido prohibidos permanentemente en Rumanía, según la Ley nº 126/1995 sobre el régimen de explosivos. En concreto, los artículos pirotécnicos de la categoría P1, considerados de alto riesgo para la salud, ya no pueden venderse ni utilizarse.
Según la nueva normativa, las multas para personas físicas oscilan entre 1.000 y 7.500 lei,––equivalen aproximadamente a 196 € y 1.470 € respectivamente–– mientras que para personas jurídicas pueden alcanzar los 75.000 lei, es decir, 14.740 euros.
Además, la ley contempla penas de prisión de uno a cinco años en los casos más graves. Actualmente, solo está permitida la venta de artículos pirotécnicos de categoría F1, de riesgo muy bajo, y únicamente por personal autorizado y a mayores de 16 años.
