Nietzsche: "Yo necesito compañeros vivos, no cadáveres con los que tenga que cargar"
El filósofo dejó clara la importancia de rodearse de las personas adecuadas.

Friedrich Nietzsche es uno de los filósofos más reconocidos e importantes de la historia. Su obra se caracteriza por una crítica radical a la moral tradicional, la religión y la racionalidad occidental.
Su concepción del mundo hizo que fuera un incomprendido durante su época (Nietzsche nació en 1844 y murió en 1900). Sin embargo, su importancia como filósofo creció en la segunda mitad del siglo XX, marcando el existencialismo, postestructuralismo y postmodernismo.
De hecho, a Nietzsche se le considera como uno de los principales pilares de la filosofía moderna. Ello ha hecho que su obra haya tenido una influencia gigantesca en el pensamiento mundial contemporáneo y en la cultura occidental.
Más allá de como filósofo, Nietzsche se desarrolló como poeta y filólogo (además de compositor musical), unas facetas que le permitieron dotar a sus textos y reflexiones de una brillantez especial.
Una de sus frases para la historia
Durante su vida, Friedrich Nietzsche dejó cientos de frases para la historia. De entre todas, una de las más conocidas es la siguiente: "Yo necesito compañeros vivos, no cadáveres con los que tenga que cargar".
Con esa afirmación, el filósofo dejó clara la importancia de rodearse de personas que aporten cosas positivas y que tengan pasión por exprimir al máximo la vida. En el otro lado, el de las personas a las que habría rechazar que Nietzsche identifica como "cadáveres con los que tenga que cargar", se encontrarían aquellos individuos cuyo mayor aporte es dar problemas y crear situaciones incómodas.
En cierta forma, podría llegar a decirse que esa ilustre frase de Friedrich Nietzsche es la base sobre la que se sustenta el refrán "mejor solo que mal acompañado" (también expresado como "más vale estar solo que mal acompañado").
Lo que expresa el citado refrán es que es preferible la soledad a tener la compañía de una persona negativa o tóxica, por lo que la idea es prácticamente idéntica a la del filósofo.