Isabel Díaz Ayuso publica varias fotos y vídeos de "la Madrugá de Sevilla": muchos reparan en un detalle no menor
Cumpliendo con la tradición.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha visitado Sevilla este jueves para vivir una de sus tradiciones más importantes de su Semana Santa: la conocida como Madrugá.
Durante la noche del Jueves al Viernes Santo hasta seis hermandades recorren las calles de la capital hispalense, dando lugar así a un evento de enorme devoción y tradición que cada año atrae a miles de personas.
Isabel Díaz Ayuso ha querido vivir in situ la Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional en 1980, y ha publicado un mensaje en X para dar cuenta de ello. El tuit, que ha estado publicado varias horas, fue borrado ya en la mañana del Viernes Santo.
Aún había luz natural
"La Madrugá, Semana Santa en Sevilla. "Es una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes del mundo", ha dicho la presidenta madrileña, acompañando el mensaje con dos videos y dos fotografías realizadas desde un balcón.
Sin embargo, son muchos los que le han señalado un detalle importante. Tanto en las imágenes como en los vídeos hay luz natural, por lo que no es aventurado decir que aún es de día.
La Madrugá de Sevilla arranca a partir de las 00:00 horas del Jueves Santo, por lo que los documentos publicados por Ayuso no corresponderían con este evento. Un pequeño detalle que no ha pasado desapercibido y que incluso ha ofendido a algunos en X.
Su relación con la religión
En una entrevista reciente, Ayuso hizo un guiño a la fe asegurando que España era un país "de tradición católica", donde se respetan "la libertad y la vida como los bienes principales que tiene el hombre".
"Si tú no conoces aquello que aspiras a gobernar lo único que vas a hacer es transformarlo a tu pequeño mundo", añadió Ayuso, que a pesar de reconocer que nuestro país es "aconfesional" aseguró que en su mayoría es "profundamente católico".
Sus declaraciones llamaron la atención de muchos porque hace unos años parecía haberse distanciado de la religión. En una entrevista para El País manifestó que a los nueve años había perdido la fe.
"Milito en el PP y no quedo para ir a misa, entre otras cosas porque yo no soy creyente", explicó también en un programa de una televisión conservadora.