Lidl hace un anuncio en Portugal contra Mercadona y ha tardado horas en dar que hablar en España
20 segundos que no dejan de verse.
El supermercado alemán Lidl se ha pasado el juego de la publicidad en Portugal y lo ha hecho con un anuncio dirigido directamente a Mercadona, el gigante valenciano de Juan Roig y supermercado con más cuota de ventas en España.
En el anuncio se puede ver a una cajera ataviada con los colores de Mercadona, la clásica camisa a cuadros verdes y el chaleco del mismo color que le cobra los productos a un hombre.
"¿Es todo?", le pregunta la trabajadora. El cliente dice que sí y ella le responde después que el precio de la compra es "14,93 euros más que en Lidl". Es decir, en total, 113,27 euros.
Después aparece un gráfico con una bolsa de la compra donde compara lo que vale llenar la cesta de la compra en Lidl en comparación con Mercadona y con otro supermercado. En este caso, en Lidl la cesta de la compra vale 98,34 euros y la de Mercadona 113,27 euros.
A muchos usuarios este anuncio les ha recordado a la histórica rivalidad entre Pepsi y Coca-Cola que ha dejado comerciales históricos a lo largo de los años, sobre todo en Estados Unidos.
Qué dice el BOE de este tipo de publicidad
Este tipo de anuncios no son habituales en España porque están regulados por la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad (LGP) y la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal (LCD), tal y como recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Esta ley prohíbe la publicidad ilícita, engañosa, desleal o agresiva y garantizan una competencia "honesta", protegiendo tanto a los consumidores como a las empresas de métodos contrarios a la buena praxis.
Pero, ¿qué es la competencia desleal? Según la ley, "actos de engaño u omisiones engañosas" como, por ejemplo, incluir en los anuncios información falsa, prácticas agresivas, la publicidad encubierta o la denigración. Esto último dice explícitamente que es "menospreciar la reputación de un competidor".
Por último habla de comparación desleal. En España se pueden hacer comparaciones siempre que la comparativa sea objetiva: "Se vuelve desleal si no compara características esenciales, verificables y representativas".