Alta tensión en el estrecho de Ormuz: ataques a buques, amenazas cruzadas y un operativo militar sin precedentes
Los ataques a buques se multiplican en el estrecho mientras EE.UU. lanza un gran operativo militar para escoltar barcos y Teherán advierte de que cualquier intervención será una "violación del alto el fuego".

El estrecho de Ormuz sigue instalado en el epicentro de la tensión internacional. En las últimas horas, la situación ha escalado con nuevos ataques a embarcaciones, advertencias directas de Irán a Estados Unidos y el anuncio de un gran despliegue militar estadounidense para escoltar barcos atrapados en la zona.
El último incidente se produjo este domingo por la noche, cuando un petrolero fue alcanzado por "un proyectil desconocido" en aguas próximas a Emiratos Árabes Unidos. Es el segundo ataque en menos de 24 horas, después de que horas antes varias lanchas rápidas asaltaran otro buque en el mismo corredor marítimo.
Ataques en cadena
Los incidentes confirman que, pese al alto el fuego vigente desde hace tres semanas, el riesgo en Ormuz sigue siendo extremo. La zona, por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial, permanece bajo un doble bloqueo: Irán restringe el paso como respuesta a los ataques recibidos y Estados Unidos intercepta buques vinculados a Teherán.
Desde el inicio del conflicto, la agencia marítima británica ha registrado decenas de incidentes, muchos de ellos con "actividades sospechosas" o ataques directos a embarcaciones.
Trump activa el "Proyecto Libertad"
En este contexto, Donald Trump ha anunciado un movimiento de gran calado: el lanzamiento del "Proyecto Libertad", una operación militar para escoltar a los barcos atrapados en el estrecho.
El despliegue es de enorme magnitud: más de 100 aeronaves, destructores, drones y 15.000 militares participarán en la misión, que arranca de inmediato. El objetivo, según Washington, es permitir la salida segura de buques de países que "no tienen nada que ver con el conflicto".
Trump ha defendido la iniciativa como un "gesto humanitario" y ha asegurado que muchos barcos se encuentran en situación crítica, con escasez de alimentos y suministros para sus tripulaciones.
Irán lanza una advertencia directa
La reacción de Teherán no se ha hecho esperar. Las autoridades iraníes han dejado claro que cualquier intervención estadounidense en el estrecho será considerada una "violación del alto el fuego".
Desde Irán se insiste en que el control del estrecho responde a un nuevo "régimen marítimo" y se rechaza frontalmente la operación anunciada por Washington, elevando el riesgo de un choque directo entre ambas potencias.
Negociaciones abiertas… pero con tensión máxima
Paradójicamente, esta escalada se produce en paralelo a contactos diplomáticos entre ambos países. Trump ha asegurado que las conversaciones con Irán van "muy bien" y ha hablado de avances, aunque sigue poniendo en duda que el plan de paz propuesto por Teherán sea aceptable.
Irán, por su parte, ya ha recibido la respuesta estadounidense a su propuesta de 14 puntos y está analizándola, lo que mantiene abiertas las opciones de negociación.
Un equilibrio cada vez más frágil
El resultado es un escenario de máxima incertidumbre: mientras se negocia un posible acuerdo, el terreno se llena de señales de tensión creciente.
Ataques a buques, advertencias militares y un despliegue sin precedentes en una de las arterias energéticas del planeta dibujan un equilibrio cada vez más inestable… donde cualquier incidente puede cambiarlo todo en cuestión de horas.
