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21/06/2012 22:50 CEST | Actualizado 21/06/2012 22:50 CEST

Portugal-República Checa: Cristiano Ronaldo, a la tercera (1-0)

Getty Images

Fue al tercer gran intento. Los dos primeros se estrellaron contra los palos. El tercero, fue adentro. Ronaldo volvió a ser el mejor (y casi lo único) de Portugal en la victoria ante la República Checa por 1-0, que clasifica a los lusos para las semifinales de la Eurocopa. El delantero del Real Madrid percutía entre líneas, buscaba a Meireles en el centro del campo para subir el balón y tiraba de su equipo. Todo hacía pensar que su destino era definir el encuentro. Y así fue.

Antes, el partido había caminado entre luces y sombras. Pocas luces de los checos, mermados por la baja de Rosicky; muchas más de los portugueses, mejores en lo individual, perdidos en lo colectivo. Aún así, reinaba la sensación de que los lusos ganarían el partido a poco que apretaran el acelerador. De vez en cuando, Meireles, dueño y señor de la media, conectaba con Ronaldo y Nani en el ataque y hacía fluir el juego portugués.

Por ahí respondía la República Checa, con subidas por la banda de Jarisek y el lateral Gebreselassie, que aprovechaba los espacios a la espalda de un desconocido Coentrao. Más ímpetu que juego el de los checos, que se limitaban a centrar desde los costados en busca de la cabeza de Baros, perdido en la punta.

El primer tiempo murió con una gran ocasión de Ronaldo, que estrelló su primer balón en el palo tras un buen pase de Meireles. El delantero controló con el pecho, se giró y remató con la diestra. El esférico se fue a la madera. En la reanudación, segundo aviso de Ronaldo, que afinaba la puntería. Fue en un tiro de falta que Cech vio botar ante sus ojos y volver a tocar el poste.

Uno de los principios no escritos del fútbol, ese que afirma que quien perdona lo paga, se cernía sobre los jugadores portugueses. Sin embargo, los de Paulo Bento lo seguían intentando. Primero con balones en largo. Luego, con combinaciones por el centro que se estrellaban en la defensa checa. Y finalmente por los costados.

Desde la derecha llegó el centro de Moutinho que Ronaldo, llegando como segunda opción, picó de cabeza para superar a Cech. Corría el minuto 78 y el partido había muerto. Los checos, impotentes y exhaustos tras el esfuerzo, apenas pudieron atacar al final.

Portugal pasa a semifinales donde esperará al vencedor del España-Francia del próximo sábado. Los lusos vuelven a optar a una final ocho años después, cuando se clasificaron para la final de la Eurocopa jugada en su país eliminando a Holanda.