ECONOMÍA
25/10/2012 18:17 CEST | Actualizado 25/12/2012 11:12 CET

Las ayudas a la banca supusieron 1.846 euros para cada ciudadano español sólo en 2010

EFE

Las cifras son tan abultadas que en muchas ocasiones se pierde la perspectiva. La magnitud del agujero de las entidades financieras, cooperadoras necesarias en la burbuja inmobiliaria, supuso en 2010 un compromiso del Estado de 87.145 millones de euros para lograr mantenerlas a flote. Por persona, 1.846,67 euros.

Así se desprende de un informe de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) publicado este jueves. En la factura total se incluyen todos los instrumentos puestos en marcha por el Gobierno para apuntalar al sistema financiero. A saber: el Fondo de Adquisición de Activos Financieros, el sistema de garantía para entidades y el esquema general de actuación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

También se cuentan la reestructuración de Caja Castilla-La Mancha y de Caja Sur; la inyección de capital a la CAM; la ayuda de rescate a NCG Banco, a Unnim y a Catalunya Banco; la recapitalización y medidas de liquidez para Banco de Valencia y la ayuda en favor de Bankia-BFA.

Las denominadas ayudas anticrisis registraron un fuerte incremento en 2010 al sumar 87.497 millones, un 52% más que en 2009 (57.400 millones) y un 3.596,5% más que en 2008 (2.367 millones). Además, la cifra supone el 8,23% del PIB y 1.854,13 millones por ciudadano.

En porcentaje de PIB, las ayudas para superar la crisis han pasado de niveles significativamente inferiores al 1% del PIB a superar el 8% en el ejercicio analizado.

OTRAS AYUDAS

En cambio, las ayudas públicas de otra naturaleza alcanzaron los 5.000 millones en ese mismo ejercicio, lo que supone el 0,47 por ciento del PIB y unos 106 euros por persona. La partida más importante de estas ayudas fue la dirigida a Industria y Servicios (4.328,53 millones), seguida de la agrícola-pesquera (528 millones) y los transportes (146 millones).

Con todo, las ayudas públicas globales concedidas en el año 2010 sumaron 92.500 millones de euros, lo que supone un incremento del 46% en comparación con la cifra de 2009 (63.022 millones),

Así, las ayudas públicas alcanzaron en ese ejercicio el 8,70% del PIB frente al 5,92% del 2009, y pasaron de suponer 280 euros por cada ciudadano a suponer 1.960 euros por cada persona residente en España.