POLÍTICA
10/06/2013 19:40 CEST | Actualizado 10/08/2013 11:12 CEST

Santamaría y Soria, espectadores de la conferencia de Aznar en el Club siglo XXI

EFE

La última vez que Aznar habló, la instrucción era clara: no comentar la entrevista. Tras la polémica que el expresidente levantó con sus críticas a Rajoy y su amenaza de vuelta a la política, el PP trata ahora de calmar las aguas. Así lo transmite la asistencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría y el ministro de Industria, José Manuel Soria, que han estado presentes en la conferencia que José María Aznar ha pronunciado en el Club Siglo XXI de Madrid.

En representación del PP, ha acudido el vicesecretario general de Organización y Electoral, Carlos Floriano. Aunque la ministra de Empleo, Fátima Báñez, tenía previsto asistir a este encuentro, ha excusado su presencia en el último momento.

Según han confirmado los organizadores del acto, alrededor de mil personas estaban invitadas a escuchar la intervención del exjefe del Ejecutivo en el ciclo de conferencias que organiza este lunes el exministro Eduardo Zaplana en el edificio Eurobuilding con motivo del trigesimoquinto aniversario de la Constitución.

Entre los asistentes, se encontraba su esposa y alcaldesa de Madrid, Ana Botella; los empresarios Luis de Rivero, Fernando Fernández Tapias y Enrique Cerezo; el exportavoz del Ejecutivo Pío Cabanillas; el exsecretario de Estado de Comunicación Fernando Moraleda; el consejero madrileño de Sanidad, Javier Fernández Lasquetty, y los parlamentarios Gabriel Elorriaga, Ana Torme y Pilar Marcos.

La gran afluencia de asistentes ha obligado a los organizadores a cambiar el salón en el que tendrá lugar la conferencia del expresidente.

Este nuevo acto del exjefe del Ejecutivo se produce tres semanas después de las críticas que lanzó en una entrevista en Antena 3 contra la gestión de Mariano Rajoy. Entre otras cuestiones, pidió bajar ya impuestos, cumplir el programa electoral y llevar a cabo una acción política más decidida frente a la "languidez de la resignación". También insinuó que podría volver a primera línea de la política activa, una opción que no ven viable en su partido.

Al día siguiente de esa entrevista televisiva de Aznar, el Gobierno hizo llegar a los Ministerios la instrucción de que no la comentaran. En concreto, en el mensaje de Moncloa se recomendaba que los ministros, ante las preguntas de la prensa, respondieran que no acostumbran a "comentar" las opiniones, según ha podido saber Europa Press.