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15/11/2013 13:06 CET | Actualizado 15/11/2013 13:06 CET

EEUU alerta de que las pistolas 3D pueden explotar si se usan plásticos inadecuados

La Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) del Gobierno de EEUU ha alertado del peligro que suponen las pistolas fabricadas con impresoras 3D, ya que además de ser imperceptibles para los detectores de metales, pueden causar "daños mortales".

La ATF descargó de Internet el manual que circula en diferentes páginas desde principios de 2013 en el que se explica cómo fabricar la pistola Liberator, un arma de plástico que se puede crear con impresoras 3D. El diseño de esta pistola incluye una pieza metálica que hace que técnicamente sea imperceptible para los detectores de metales, según informó este miércoles en Washington el director de la Oficina, Earl Griffith, recoge The Huffington Post.

La prueba realizada por la ATF demostró que pese a no ser tan potente como el resto de pistolas, la Liberator puede atravesar la piel e incluso perforar un cráneo humano. Este arma sólo tiene capacidad para realizar un disparo, ya que requiere ser recargada, pero según los agentes "es más que suficiente para el cometido de un asesino". "Es algo que nunca antes habíamos visto. Puede saltarse los detectores de metales y eso nos preocupa", aseguró Griffith.

"Hemos concluido que la capacidad de perforación que tiene la Liberator la convierte en una pistola letal", señaló Griffith. "Las balas que dispara este arma son lo suficiente potentes para dañar órganos vitales e incluso perforar el cráneo humano", remarcó.

Las pruebas realizadas por los agentes determinaron que el tipo de plástico empleado para la fabricación es "crucial" para el "buen funcionamiento" del arma. Entre los diferentes prototipos, la pistola fabricada con plástico de la compañía Visijet explotó al presionar el gatillo (ver el vídeo del inicio).

La ATF, que ha llevado a cabo la investigación con agentes del Servicio Secreto y el FBI, no cree que el uso de este tipo de armas se expanda entre los ciudadanos de a pie. Lo que le preocupa es que es que los delincuentes utilicen este tipo de armas para evadir los controles de detección de armas instaladas en los colegios públicos o juzgados, entre otros lugares públicos.

Los agentes declinaron informar sobre el propietario de la impresora 3D empleada para la fabricación de los prototipos, un aparato que puede costar desde unos pocos miles a cientos de miles de dólares.

Cuando el Congreso aprobó la Ley de Armas de Fuego en 1988 y la actualizó en 2003, las armas de plástico "eran sólo una teoría", indicó Griffith. "Ahora es una realidad". Está previsto que la ley expire en diciembre, lo que conllevaría que la posesión de una Libertador sería legal, ya que la cantidad de metal es inferior al límite establecido por ley.

Actualmente, las máquinas de rayos X utilizadas en muchas instalaciones gubernamentales sí pueden detectar armas 3D, a menos que se desmonte, en cuyo caso se requiere el registro por parte de agentes especializados para analizar los materiales. "No en todos los lugares públicos hay los mismos controles de seguridad que en los aeropuertos. Una gran cantidad de espacios, como los juzgados, sólo tienen detectores de metales al uso", señaló Griffith.