Florencio Garcés, el cura de Borja, en prisión por delitos de apropiación y contra la libertad sexual

Florencio Garcés, el cura de Borja, en prisión por delitos de apropiación y contra la libertad sexual

EFE

Florencio Garcés, sacerdote y párroco de Borja (Zaragoza), localidad que se hizo famosa por la sui generis restauración de una imagen de Jesucristo, ha ingresado en prisión provisional por los delitos de apropiación indebida y continuada y contra la libertad sexual.

Los otros cinco detenidos de una misma familia en la operación 'Espino' han quedado en libertad con cargos, de acuerdo con fuentes de la Guardia Civil.

El párroco compareció ayer de nuevo en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Tarazona ante su titular, Nieves Pérez, después de que el ministerio fiscal solicitara nuevas diligencias en el caso.

La juez ha dictado pasadas las doce horas de anoche un auto de prisión provisional comunicada y sin fianza por ver al cura responsable de los delitos de apropiación indebida continuada y agravada y contra la libertad sexual.

El pasado domingo el cura fue puesto en libertad con cargos y sin fianza.

La juez le imputó dos delitos, uno de apropiación indebida 'agravada' y 'continuada' de más de 185.000 euros de fondos parroquiales, y otro contra la libertad sexual.