Hacerse un tatuaje suele ser una decisión muy meditada y más aún si el dibujo elegido para estamparse en el cuerpo es el nombre o las iniciales de la pareja —y si no que se lo digan a Melanie Griffith—. Hay quienes van un paso más allá y optan por hacerse un tatuaje a juego: o bien el mismo dibujo o bien cada cual un motivo que complemente el del otro.
"Mi marido, por su profesión, no puede llevar anillos, así que tres años después de casarlos y tener niños decidimos hacernos esto". Enviada por Megan Kuhlenschmidt
Redactora jefa de El HuffPost. Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III de Madrid, trabajó en Cinco Días, Cadena SER (tanto en antena como en la web) y Terra. Desde su incorporación a El HuffPost en 2014 ha sido redactora de Tendencias, jefa de Life y ha conducido los encuentros en directo sobre salud mental 'Con la salud en mente'.