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02/08/2015 17:02 CEST | Actualizado 03/08/2015 14:44 CEST

Descubriendo Amazon: un paseo por su centro logístico de Madrid con sus primeros visitantes

1994. Un hombre con una pequeña empresa llamada Cadabra se pone a vender libros desde su garaje, libros que que la gente compra mediante algo llamado correo electrónico.

2015. Internet llega a cuatro de cada diez personas en todo el mundo. Ese hombre tiene una fortuna de 28.000 millones de dólares, se llama Jeff Bezos y su empresa, renombrada poco después, ahora se llama Amazon, y es el mayor gigante de compras y distribución del mundo.

Ese gigante abrió su único centro logístico en España en otoño de 2012, y este jueves 30 de julio puso en marcha una iniciativa que se funciona desde hace poco en Estados Unidos: invitar a todo el que quiera a visitar la planta de la empresa, situada en San Fernando de Henares (Madrid). La oferta se lanzó el pasado 11 de julio, y en poco más de 12 horas se agotaron las plazas para las visitas programadas hasta octubre de 2016. El Huffington Post ha acudido a la primera para descubrir los secretos de la planta desde dentro y ha aprendido algunas cosas. ¿Sabes cuál fue el día de mayor cantidad de pedidos de amazon.es? ¿Y cuánta gente trabaja para la empresa en España? ¿Sabías que las estanterías donde guardan sus productos, una sobre otras, serían tan altas como cuatro montañas del Teide?

El centro, por dentro.

49 dársenas

¡Bienvenidos! Esas son las que reciben al visitante a las puertas de la inmensa nave que Amazon tiene en San Fernando. 32 muelles de carga por delante, otras 17 por detrás, a la que llegan cada día decenas de camiones para llevarse los paquetes del reparto.

20 minutos

La primera visita comenzó con algo más de un cuarto de hora de retraso. A ella acudieron, sobre todo, compradores y curiosos interesados en la marca. Un par de visitantes revelaron que se dedicaban a la logística, y esos mismos aseguraban que había mucha más gente que venía a hacer algo de espionaje industrial de quienes lo decían.

720 empleados

Son los que trabajan en el centro, divididos en dos turnos, mañana y tarde, y en ocasiones (como en verano o en Navidad) en algún turno de noche. Por ejemplo, en estas fechas hay refuerzo porque la campaña de libros de texto está en pleno auge: la planta estaba llena de manuales y cuadernillos a punto de ser enviados (en la imagen). Sus responsables aseguraban que la planta busca gente constantemente, así que un aviso a interesados: en la puerta hay un buzón para dejar los curriculum vitae.

Siete campos de fútbol

El centro ocupa 93.000 metros cuadrados, el equivalente a siete campos de fútbol. Cuando la planta se puso en funcionamiento tenía unos 28.000 metros, pero en los últimos años se han tenido que añadir dos torres de almacenaje que han aumentado su capacidad en otros 60.000 metros, y ya se está construyendo otra para seguir creciendo, que estará lista para Navidad.

28 centros, cinco países

España fue el quinto país europeo en tener un centro logístico de Amazon, tras Reino Unido, Italia, Alemania y Polonia, que tienen otros 27 centros. Ahora se incorpora uno nuevo en la República Checa. En total, hay más de 100 plantas logísticas en todo el mundo.

57.000.000

¿Buscas algo en concreto? Es más que posible que lo encuentres entre los 57 millones de productos que tienen todos los centros de Amazon del mundo. El de España acumula más de 4,3 millones, y creciendo, ya que se busca que "la máxima cantidad de productos estén en Madrid, pero no siempre se puede. Lo más difícil es tener stock, por eso la red de centros es clave".

Como curiosidad: todas lo que hay en el almacén está ubicado de forma aleatoria, es decir, los artículos de deportes no están juntos, ni siquiera los objetos de fútbol, o los balones, por poner un ejemplo. Aseguran que mezclar balones con móviles, con bálsamos labiales, con monederos, con agendas… es mucho más eficiente, porque al final los empleados que van a tener que recoger los productos van a buscar cosas muy diversas. Excepto los Kindle, eso sí: esos están todos aparte.

Seis segundos

Cuando un producto llega al centro logístico, lo primero que se hace es pesarlo, medirlo y fotografiarlo. Su peso se registra y sirve para el momento final, justo antes de que se envíe: tras ser empaquetado, el paquete se vuelve a pesar para comprobar si las medidas coinciden. "No sería lógico que enviáramos un libro de 500 páginas como Madame Bovary y que pesara lo mismo que unos poemas de 50 páginas de Pablo Neruda", explican (con bastante lógica) desde Amazon.

Tras ese proceso, todos los productos son observados durante seis segundos, uno por cada una de sus caras. Si están dañados en algún punto, quedan descartados y se devuelven directamente al proveedor. No, ni siquiera van a un outlet. Los productos reacondicionados, como los llama Amazon, los que tienen algún tipo de tara tras algún problema de manipulación en el propio almacén o tras algún cambio en el propio paquete, no porque vengan mal de fábrica, se venden en la web. Por ejemplo, las cafeteras que llegan a esa sección no están ahí porque estén rotas, sino porque, en algunas ocasiones, se les ha retirado las cápsulas de regalo que traían (porque caducan) y la caja está algo modificada. Pero están nuevas ¡y salen baratas!

100 minutos

Desde que alguien hace clic y compra un producto hasta que este está listo pasa entre una hora y media y una hora y 45 minutos. ¿En medio? La petición de compra llega a la central, se procesa, se manda a uno de los llamados pickers, quienes recogen cada uno de los productos de las estanterías y los mandan, cuando sus cestas ya están llenas, a los empaquetadores. Ahí se mete en uno de los 11 sobres y cajas disponibles (y se envuelve para regalo si procede), se vuelve a pesar y ¡al camión! Y todo, en 100 minutos.

Uno de los 'pickers', que recogen los pedidos de los clientes.

16 de diciembre de 2014

Fue el día que más pedidos recibió amazon.es: nada menos que 182.000, es decir, unos 126 por minuto.

24 kilómetros

Esa misma Navidad también se gastó toda esa cantidad de papel de regalo, 24.000 metros, con los que se envolvieron muchos de los paquetes de los pedidos.

Cuatro teides y y cuatro M-30

En las casi infinitas estanterías de la central de Amazon en Madrid se acumulan millones de productos, divididos en salas y torres donde se guardan los productos grandes, los medianos —como cajas de juguetes, zapatillas, secadores, archivadores, mochilas— y los más pequeños, como tornillos, cables USB, cajas de preservativos o cuchillas de afeitar. Todas las estanterías juntas darían cuatro veces la vuelta a la circunvalación madrileña M-30, y una sobre otra alcanzarían 18 kilómetros, como cuatro montañas del Teide.

Productos medianos (arriba) y más pequeños (abajo) en el centro logístico de Amazon.

500 métricas

¿Y cómo saben que la empresa es eficiente? ¿Que todo funciona? "No podemos revelar mucha información al respecto porque forma parte de los datos confidenciales, pero sí que tomamos más de 500 métricas a la semana para conocer la eficiencia del centro y los trabajadores", revelan desde la base madrileña.

300%

Además de ofrecer sus propios productos, Amazon también le da la posibilidad a las pequeñas y medianas empresas de que vendan los suyos a través de su web. Solo tienen que mandar los palés con su mercancía y desde el centro de San Fernando se ocupan del reparto y la logística. El 40% de las PYMES que vendieron por Amazon lograron exportar en 2014, y sus ventas internacionales aumentaron en un 300%.

Lo rural, en un 1000%

La extensión del comercio electrónico beneficia especialmente a aquellas zonas en las que no es fácil encontrar en las tiendas todo lo que se busca, especialmente porque lo que faltan son eso, tiendas. Según explican desde la compañía, en los pueblos de menos de mil habitantes sus ventas aumentaron un 1000% en 2014.

23.45h

Es la hora a la que sale el último camión de reparto de la sede. Hay envíos que se realizan durante la noche para que lleguen a tiempo o para que estén en 24 horas en manos de los clientes premium, los que tienen ese tipo de envíos.

99%

¿Qué pasa cuando algo quiere devolverse? El servicio es sencillo y está planeado para quiénes no quieren abusar del sistema. "Las devoluciones están pensadas para el 99% de la gente que es honesta", afirman. "El otro 1% no lo es (y tenemos un equipo para investigarlo), pero aún así tenemos que ponerlo fácil, cómodo, para que el cliente no tenga fricciones. No estamos para una venta rápida, sino para crear confianza, por lo que deben saber que no va a fallar".

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