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20/10/2015 23:02 CEST | Actualizado 20/10/2015 23:02 CEST

Barça y Valencia funcionan en la 'Champions'

EFE

Doble victoria española en la Champions. El Barcelona superó (0-2) al Bate y el Valencia superó (2-1) al Gante.

El equipo azulgrana dormirá una semana más como líder del Grupo E de la Liga de Campeones tras derrotar a domicilio al BATE Borisov (0-2), un rival muy inferior a los de Luis Enrique, que contaron con la sociedad Neymar-Rakitic para finiquitar un partido que dominaron a placer.

Y eso que el croata no era esta tarde de la partida y tuvo que salir como recurso de emergencia en el minuto 18, cuando Sergi Roberto pidió el cambio por una molestias en el pubis.

Hasta ese momento, el Barça se había personado en el choque con energía y la firme intención de resolverlo por la vía rápida. Con Neymar disfrazado de nuevo de Messi y su compatriota Dani Alves intentando enmendar, con su habitual hiperactividad ofensiva por banda derecha, el nefasto partido que realizó contra el Rayo el pasado sábado.

En estos primeros minutos, Neymar, Luis Suárez y Munir pusieron a prueba los reflejos de Chernik, mientras el BATE, exigido y asfixiado, era incapaz de salir con el balón jugado de su campo ni armar una contra.

LA LESIÓN DE SERGI ROBERTO

Entonces llegó la lesión de Sergi Roberto y el Barcelona pareció entrar en una pequeña depresión. Los hombres de Luis Enrique acusaron, desconcertados, el enésimo contratiempo físico de unos de los suyos.

Se estiró un poco el conjunto bielorruso, aprovechando esos minutos de zozobra azulgrana, pero sin llegar a inquietar a Ter Stegen, que hoy tuvo una de sus noches de 'Champions' más plácidas.

A la media hora, los visitantes parecieron regresar al partido.

Busquets cazó un balón colgado que se paseó por la portería del BATE sin encontrar destinatario y Bartra y Neymar lo probarían de lejos, pero con el punto de mira desviado, poco después.

Rakitic, incorporándose desde la segunda línea, tuvo la más clara en un cabezazo, a centro de Alves, que se marchó alto. El croata, que poco a poco fue calentando motores tras una entrada algo tibia, también fue víctima de un posible penalti en la recta final de esta primera mitad que el árbitro no señaló.

RAKITIC AL RESCATE

Milagrosamente, el BATE había salido vivo de este primer acto. Pero solo aguantó los tres primeros minutos de la reanudación: el tiempo que Neymar tardó en agarrar un balón por banda izquierda, zigzaguear entre varios rivales y cederlo a Rakitic que, solo desde la frontal, enviaba a la escuadra un derechazo imparable para colocar el 0-1 en el marcador.

Una volea de Neymar y un disparo alto de Munir avisarían a Chernik antes del segundo. Los protagonistas fueron los mismos que en el 0-1: Neymar en la conducción y la asistencia, y Rakitic en la definición, esta vez, una sutil vaselina sobre la salida del meta bielorruso.

Con veinticinco minutos aun por disputarse acabó el partido. El BATE, que la semana pasada dio la sorpresa al tumbar al Roma en su estreno como local en esta Liga de Campeones, bajó definitivamente los brazos y sus jugadores, cansados de perseguir sombras, acabaron abusando del juego duro que no habían exhibido durante el resto del encuentro.

El Barça aprovechó para soltar el pie del acelerador. Y, en la recta final, el conjunto que dirige Aleksandr Yermakovich, por fin pudo acercarse a Ter Stegen con un tiro inocente de Sigmevich y otro desviado de Kartniski.

Neymar, a quien solo le faltó hoy el gol, lo intentó hasta el último minuto. Y a punto estuvo de encontrar el premio a su insistencia en un control y remate forzado que no vio puerta cuando el partido estaba a punto de entrar en el añadido.

El Barça mereció más, pero se marcha de Bielorrusa con la clasificación bien encarrilada después de que Leverkusen y Roma empataran hoy en el otro partido del grupo. Una jornada redonda para el conjunto azulgrana.

EL VALENCIA TAMBIÉN GANA

Por su parte, el Valencia sumó ante el Gante tres puntos vitales en su lucha por pasar a la siguiente ronda, tras imponerse por 2-1, en un encuentro el que pudo golear en la primera parte pero que finalmente sacó adelante gracias a un gol en propia puerta del conjunto belga a un cuarto de hora del final.

En el primer periodo el Valencia fue muy superior al Gante y mereció, por juego y ocasiones, dejar el partido finiquitado, pero un despiste defensivo en los minutos finales permitió a su rival empatar y deslucir el gran trabajo de los valencianistas.

Desde los primeros minutos se vio a un Valencia muy agresivo, con una buena presión, que le permitió recuperar muchos balones y generar peligro por las bandas, donde un entonado Feghouli y Santi Mina desbordaban una y otra vez a los defensas del campeón belga.

El punta gallego tuvo las primeras oportunidades para inaugurar el marcador, pero ese honor le correspondió al internacional argelino que, de tacón, marcó el 1-0 tras un gran centro de Cancelo desde la banda derecha.

EL VALENCIA SE APROVECHA

El atrevido planteamiento del Gante fue bien aprovechado por el Valencia, que impuso su línea medular y coleccionó ocasiones para ampliar su renta pero se topó con el meta Matz Sels, cuya soberbia actuación privó al conjunto español de marcar el tanto de la tranquilidad.

En el tramo final del primer acto, el Gante sacó petróleo de su ocasión más clara, tras un fallido despeje acrobático de Santi Mina que aprovechó Foket para de un espectacular zurdazo, batir a Doménech e igualar de manera sorprendente el choque justo antes del descanso.

A pesar de que el Valencia reanudó el duelo con una clarísima ocasión de Alcácer su juego no fue ni por asomo el de la primera mitad. Sin claridad de ideas ni fluidez, la impaciencia de Mestalla tampoco contribuyó a que los de Nuno se metieran en el partido.

El Gante no renunció a un premio mayor y suyo fue el dominio durante buena parte del segundo periodo aunque no puso en apuros la meta valencianista.

Si en la primera parte el Gante marcó sin merecerlo en la segunda fue el Valencia quien lo consiguió, en una afortunada jugada en la que un centro de Joao Cancelo se estrelló en el larguero y el rechace le cayó a José Luis Gayá cuyo disparo dio en el cuerpo de Mitrovic y se alojó en el fondo de la portería belga.

Tras el tanto, el partido se abrió y ahí apareció la figura de un hasta entonces inédito Jaume Doménech, que evitó el empate al rechazar un disparo a bocajarro de Matton tras aprovechar un grave error de Santos en el área local.

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