POLÍTICA
19/04/2016 08:14 CEST | Actualizado 19/04/2016 08:14 CEST

González dijo que contactó con el propietario del ático por un anuncio en un periódico

EFE

El expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González aseguró ayer lunes ante la jueza que investiga el alquiler y la compra de su ático en Estepona (Málaga) que él y su mujer, Lourdes Cavero, entraron en contacto con el propietario del piso por un anuncio en un periódico y que no le conocieron personalmente hasta la firma de la compraventa en Madrid, sin saber que había una sociedad detrás hasta ese momento.

González está acusado por presunto cohecho y blanqueo de capitales. El ático lo adquirió la empresa Coast Investors, también investigada, en 2008, aunque no lo inscribe hasta tiempo después. En un primer momento, González y su mujer pagaron un alquiler mensual y, posteriormente, en diciembre de 2012, el matrimonio lo adquirió.

En sus declaraciones, tanto González como su esposa coincidieron en que lo alquilaron porque veraneaban en la zona, que llegaron a este piso tras mirar muchas otras y que fue la hermana de ella, que es abogada, la que hizo el borrador del contrato, que enviaron por correo electrónico.

González declaró que decidieron comprarlo porque su esposa había recibido una indemnización importante de la empresa en la que había estado trabajando, pero que "pidieron un crédito por la diferencia entre el pago que se hizo en parte con la indemnización y el precio total", que ha cifrado en 741.000 euros.

Además, dijo que no conoció a Rudy Valner, representante de la empresa Coast Investors, hasta que firmaron la compraventa y que lo conocían "como propietario". Al respecto, afirmó que se comportaba "a todos los efectos como propietario de la vivienda/titular de la casa" y que "asumía como suyas las decisiones que tomaba y no les decía que tenía que consultar a otra persona".

González declaró que la compra del ático "era una buena operación, porque había habido una bajada del mercado inmobiliario y por eso consideraba que era una buena compra" y que cuando en la escritura pública de compraventa comprueba los intervinientes vio que Valner "lo hace en representación de una sociedad", tanto cuando alquila como cuando la compra. Entonces "no se interesó en absoluto" en conocer datos de la empresa, siendo la gestoría del banco que le concedió el préstamo, "si no, no le hubieran dado el crédito", según ha manifestado en su declaración.

Sobre las tesis de las acusaciones particulares de que el origen del ático estaría relacionado con su actividad pública, quiso desvincularse del caso Gürtel y de la adjudicación de los terrenos de Arganda del Rey, al apuntar que la Comunidad de Madrid "no participamos" en la operación; así como de concesiones audiovisuales o de una relación con empresas del presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, que también ha declarado como investigado.

Además, González dijo no conocer el despacho panameño Mossack Fonseca ni tener ninguna relación, apuntando que "le parecen todos esos aspectos surrealistas".

"VÍCTIMAS" DE UN MONTAJE

Sobre la grabación de la conversación mantenida con el comisario de la Policía Nacional José Villarejo, en la que supuestamente González le pedía que tapara la investigación de su ático, tanto González como Enrique Cerezo, también presente en la conversación, aseguraron que fueron víctimas de un montaje urdido por el propio responsable policial.

González aseguró que a lo que se refería es a que no le interesaba que saliese a la luz ningún montaje sobre él y el alquiler del ático. Dijo que acudió al encuentro invitado por un segundo comisario de Policía (Enrique García Castaño) al que conocía y al que previamente le había manifestado su "indignación" por una serie de informaciones en medios de comunicación que relacionaban el ático con la trama Gürtel.

Tiempo después, ese comisario le propuso la cita con Villarejo porque, según le dijo, "conoce más de eso". A Villarejo no le conocía, pero acudió porque le dijeron que estaban haciendo "algún tipo de montaje del ático que había alquilado" y quería saber de dónde salía esa información, pero ha insistido en que no tenía "nada que ocultar" porque "todo era legal".

Relató que lo que le contó el comisario Villarejo en la reunión es que había un confidente del caso Gürtel que decía que el ático de Estepona era la contrapartida que había pagado el constructor Fernando Martin de la empresa Martinsa a cambio de la adjudicación de unos terrenos en Arganda del Rey (Madrid). González le contestó que eso era falso y por tanto manifestó su deseo de que no trascendiese pensando en el perjuicio que esa información le supondría.

González declaró que le provocó sorpresa esa historia y que el comisario le pidiese un recibo de alquiler del piso para "callar" el caso ya que eso le pareció "totalmente anormal". Alegó el ex presidente madrileño que ese tipo de documento es "totalmente accesible a una investigación policial". Según señaló, fue ahí cuando ya le pareció que eso era "un montaje".

Aclaró González que tras esa reunión no envió ninguna información a Villarejo ni paró la investigación que poco después se hizo pública. Se amparó el imputado en las declaraciones que realizó el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, que definió esas pesquisas como ilegales porque no respondían a ninguna investigación policial.

Por su parte, Cerezo también se vio afectado por las publicación de una conversación mantenida presuntamente entre él y Villarejo. Presuntamente porque Cerezo negó ayer ante la jueza que la voz que se escucha en el audio sea suya y pensó que era "una broma de uno de sus imitadores".

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