POLÍTICA
08/01/2017 10:10 CET | Actualizado 08/01/2017 10:10 CET

Michelle Obama ha estado espectacular en 2016

NurPhoto via Getty Images
First Lady Michelle Obama welcomed the 2016 National Arts and Humanities Youth Program (NAHYP) Awardees with a ceremony in the East Room of the White House, in Washington DC, on 15 November 2016. (Photo by Cheriss May/NurPhoto via Getty Images)

Michelle Obama ha estado espectacular en su último año como primera dama.

Ha dicho lo que todos necesitaban oír una y otra vez y los estadounidenses han respondido otorgándole una alta tasa de popularidad.

Ha formado parte de la campaña de Hillary Clinton y uno de los discursos más emotivos y vehementes de las elecciones de 2016 lo pronunció ella en la Convención Democrática Nacional el pasado julio. Preguntó a los estadounidenses quién querían que fuera el modelo a seguir por sus hijos y explicó cómo su marido y ella han lidiado con las personas racistas que han acusado a su marido de no haber nacido en Estados Unidos.

No le mencionó aquella noche, pero Donald Trump fue una de esas personas.

"Cuando alguien actúa con crueldad o como un matón, no podemos rebajarnos a su nivel", explicó Obama. "No, nuestro lema es: Cuando se rebajan, nosotros estamos por encima de ellos".

"Si a vuestra edad me preocupara a quién gustaba y quién pensaba que era guapa, hoy no estaría casada con el presidente de Estados Unidos".

Clinton empezó a utilizar este lema como un grito de guerra para los demócratas.

La primera dama volvió a hablar después de que se publicara un vídeo de 2005 en el que aparece Trump presumiendo de poder agarrar a las mujeres "por el coño" simplemente por el hecho de ser famoso.

"No se trata de una broma que se ha dicho en un vestuario de chicos", dijo Obama en octubre. "Se trata de un hombre con poder que habla libre y abiertamente sobre un comportamiento de depredador sexual y que presume de besar y de meter mano a las mujeres".

Ella siguió contextualizando los comentarios de Trump dentro de sus propias experiencias y de las de muchas otras mujeres.

“Los comentarios vergonzosos sobre nuestro cuerpo. La falta de respeto hacia nuestras ambiciones e intelecto. La idea de que puedes hacer lo que te dé la gana a una mujer”, dice. “Es cruel. Es aterrador. Y lo cierto es que duele. Duele”.

Estas palabras llamaron la atención de Trump, que se le tiró a la yugular durante la campaña.

En el último año de la presidencia de su marido, la primera dama también apareció en la portada de T, la revista de estilo de The New York Times, que publicó cuatro reportajes sobre ella. Además, se fue de compras con Ellen DeGeneres, se emocionó hasta las lágrimas con las palabras de varios estudiantes poetas y acogió entre sus brazos al expresidente George W. Bush cuando parecía que el país estaba más dividido que nunca.

La elocuencia de Obama durante la campaña electoral hizo que mucha gente se preguntara si algún día ella se presentaría… una idea que tanto ella como su marido han desmentido en repetidas ocasiones.

“Hay tres cosas que son innegables en esta vida: la muerte, los impuestos y que Michelle no va a ser candidata a la presidencia”, aseguró Barack Obama en enero.

La primera dama, que al principio se mostraba reacia con la idea de que su marido entrara en política, detalló en una reciente entrevista con Oprah Winfrey por qué no se presentaría a la presidencia con la misma claridad con la que ha enamorado a tantas personas.

“Mira, hay una cosa que yo no hago: no me invento cosas… soy bastante directa. Si estuviera interesada en eso, lo diría. No creo en eso de jugar a engañar”, afirmó rotunda Michelle Obama.

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